Koiné: Lengua común que se establece unificando los rasgos de diversas lenguas o dialectos. Pretende generar actividades de Filosofía aplicada y prácticas filosóficas en personas de todas las edades.
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martes, 14 de junio de 2022

Resumen: XXIV Café Filosófico Virtual: "¿Está el ser humano preparado para el poliamor?"

  ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.

Nuestra sesión comenzó pidiendo que tratáramos de tener una actitud de apertura para analizar un tema que, aunque cada vez está más reconocido, sigue siendo algo extraño a ojos de los demás. Además, pedimos que no usaran la generalización para que se distanciaran del tipo de relación con el que hemos crecido siendo niños. Sea como sea comenzó la actividad con el disparador reflexivo, que nos sirve para posicionarnos en el tema y arrancar la actividad.


A continuación pasamos a analizar los diferentes textos que pasan desde la antropología filosófica y cultural, la relación abierta entre Simon de Beauvoir y Jean Paul Sartre


1. ¿De qué hablamos cuando hablamos del poliamor? Entre la poligamia, la poliandria y la poliginia.

La poligamia refiere al proceso por el cual una persona se casa con varios esposos (poliandría) o varias esposas (poliginia). A diferencia del poliamor, en este caso sí se formaliza un matrimonio.

Además, en este caso no existe simetría de poder entre los involucrados, pues es uno el que tiene el poder sobre el resto. Es decir, la relación se configura sobre una base no igualitaria. La forma más común de poligamia se da cuando un hombre posee varias mujeres, algo que en ciertas culturas orientales está muy normalizado. Sin embargo, en países occidentales como España esta práctica no es legal y está penada por la ley.
[...]
El término poliamor es un neologismo que se ideó para referir a aquellas relaciones amorosas en las que hay más de dos personas implicadas de manera simultánea. Para hablar de poliamor es necesario que cada una aporte su consentimiento y sea conocedora de todos los implicados.

Para algunas personas el poliamor es toda una filosofía de vida, por la que el amor no se concibe como una necesidad que lleva a la dependencia y la exclusividad, sino como un espacio compartido con varios individuos donde existe transparencia y honestidad entre todos ellos.

Lejos de vivir las relaciones sentimentales como una búsqueda continua de exclusividad y complacencia, los defensores de esta forma de amor apuestan por una visión abierta, menos limitada por normas impuestas y, sobre todo, flexible.

Es común caer en el error de concebir el poliamor como una forma de tener relaciones sexuales con varias personas. Sin embargo, este no sólo implica el aspecto sexual, sino todo el componente emocional y afectivo propio de cualquier relación monógama estable.

Diferencias

1. Género

Un primer punto importante tiene que ver con el género. En el poliamor el género no es relevante, pues cualquier persona puede iniciar una relación de este tipo con independencia de si es hombre o mujer.

Además, no necesariamente tienen que ser vínculos heterosexuales, pues el poliamor admite cualquier combinación. En cambio, la realidad de la poligamia es que es heterosexual y, habitualmente, quien tiene el poder de decisión es un varón que posee varias esposas.

Por ello, la poligamia se vincula con tradiciones mucho más arcaicas en aquellas culturas donde está normalizada. Sin embargo, el poliamor es algo muy reciente que ha llegado de la mano de la liberación sexual iniciada hace unas décadas.

2. Religión

La religión también marca una diferencia considerable entre el poliamor y la poligamia. Por su parte, la poligamia es una tradición aceptada en muchas religiones como el Islam o la Iglesia Fundamentalista de los Santos de los Últimos Días (Mormones).

Es una costumbre muy extendida en las sectas, donde siempre es el varón el que posee el beneficio de contraer matrimonio con diversas mujeres. En muchos de estos contextos religiosos la poligamia es un símbolo de poder. Así, los hombres más ricos son los que tienen la capacidad de mantener diversas esposas, mientras que los más pobres deben limitarse a la monogamia.

Por el contrario, el poliamor no se vincula con una religión en particular. De hecho, es común que las personas a favor de este tipo de relaciones no se sientan identificadas con la fe religiosa o el matrimonio tradicional. Por ello, una gran parte suelen ser ateos.

3. Aceptación social y legalidad

Ambas prácticas, el poliamor y la poligamia, no disfrutan de una buena imagen en la sociedad. No obstante, las realidades de una y otra son bien diferentes. La poligamia se ha ilegalizado en la mayoría de países occidentales, ya que es considerada una práctica que viola los derechos de las personas.

Todo el mundo debería formar parte de una relación de manera voluntaria y en una situación de igualdad respecto al otro, por lo que este sistema va contra los principios de una sociedad avanzada en esta cuestión.

Sin embargo, en oriente sigue siendo una tradición extendida y normalizada, por lo que la situación social y legal cambia enormemente en función del lugar del mundo del que estemos hablando. Mientras que en un país occidental la poligamia es inconcebible, en uno oriental puede aceptarse como algo natural.

En cuanto al poliamor, la situación es radicalmente distinta. En primer lugar, el poliamor no se encuentra ilegalizado como tal, pues se trata de una unión libre y consensuada entre personas que deciden amarse de esta forma. No se trata de una unión formal, no hay matrimonio, por lo que técnicamente es una práctica permitida.

Sin embargo, a nivel social el poliamor se concibe como algo raro, fuera de la norma y muchas veces incomprensible desde la óptica de las relaciones tradicionales y monógamas. Por ello, aunque es algo que está permitido y no viola los derechos de ninguna persona, sigue siendo una realidad difícil de digerir para mucha gente.

2. ¿Es una tendencia natural la monogamia o la poligamia?

Un aspecto realmente interesante de la sexualidad humana es el hecho de que en culturas muy diferentes, tomando como base la sexualidad o la actividad erótica (o con el objeto de regularla), se han creado formas de vida en común, tipos de organización social, familias y parejas.

Según el famoso antropólogo Irenaus Eibl-Eibesfeldt, hasta el momento actual la humanidad no conoce a ningún grupo humano que no se haya organizado en algún tipo de “pareja o matrimonio” relativamente estable, que no se organice de alguna forma en parejas o familias.

Es cierto que han aparecido grupos experimentales de seres humanos que mantenían relaciones sexuales entre sí, sin ningún lazo familiar, afectivo ni de pareja, pero también es cierto que este tipo de organización no ha sido una norma de vida en ninguna sociedad conocida.

Sí es cierto que las parejas y matrimonios que se forman en culturas diferentes, también son diferentes (monógamas, polígamas, monógamas sucesivas, incluso se puede dar la poliandria…). Según dicho antropólogo “Hay buenas razones para suponer que una horda promiscua nunca fue típica del Homo Sapiens. El hombre se halla adaptado emocionalmente y en su fisiología sexual a un nexo de pareja matrimonial duradero”.

Sirva de ejemplo mencionar que de 849 sociedades estudiadas por P.M. Murdock, 708 permiten la poligamia (83,5%), 137 sociedades (16%) son monógamas y 4 son poliándricas (una sola mujer tiene varios maridos). Aunque el número de sociedades monógamas sea menor, es cierto también que estas sociedades son las más numerosas en cuanto a población en el mundo.

También es curioso el hecho de que, incluso en las sociedades polígamas (donde está permitido el matrimonio con varias mujeres), la mayoría de los hombres tienden a casarse con una sola mujer (según Eibl-Eibesfeldt, en las sociedades polígamas es extraño el que un hombre tome más de una esposa).

Pero ¿Cuál es la tendencia “natural”…?. Muchos autores y muchas autoras se han preguntado si el ser humano es monógamo o polígamo “por naturaleza”. Y lo cierto es que hay opiniones muy diversas al respecto.

Desmond Morris afirma que somos “monógamos sucesivos”, es decir, que tendemos a establecer una pareja estable durante un tiempo, y pasado este tiempo tendemos a sustituirla por otra pareja estable, y así sucesivamente...

En relación con el enamoramiento y la necesidad de colaborar para criar a los hijos, Desmond Morris va más allá de la teoría de la monogamia sucesiva, y afirma que generalmente las parejas se enamoran y establecen un vínculo con una duración media de cuatro-cinco años. Lo suficiente para que el nuevo hijo/a supuestamente concebido por la pareja tenga una cierta madurez, y se asegure su supervivencia. Pasado este tiempo, tanto los hombres como las mujeres tienden a buscar una nueva pareja, aunque siguiendo criterios diferentes (el hombre se fija más en las características físicas, y la mujer en el estatus y la inteligencia del varón).

Según José Antonio Marina sí hay diferencias entre los sexos en cuanto a la tendencia a mantener una pareja estable o buscar varias parejas. Este filósofo afirma que “hay una clara inclinación del hombre –ser humano masculino- hacia la poliginia” y en cambio “una clara inclinación de la mujer hacia la monogamia, que ha acabado por atraer al hombre”. Según este autor, el amor sexual y el vínculo de pareja es un invento femenino, que ha acabado por interesar y gustar a los hombres.

Al igual que sucede con los primates, en el ser humano se presentan diversas formas de organización o estructura “familiar” o de pareja. En algunas sociedades, está prescrita por ley la monogamia (sociedad occidental), en otras, la poligamia está permitida (musulmanes, mormones…), que lleva a pensar que muy probablemente el ser humano disponga de cierta flexibilidad que le permite adaptarse a formas diferentes de estructura familiar.

Pero lo indudable es que existe en el ser humano la tendencia a crear vínculos afectivos a partir de la actividad erótica. Es decir, existe en el ser humano una cierta tendencia a vincularse emocionalmente con sus amantes.

María Victoria Ramírez ¿Cuál es la tendencia "natural": poligamia o monogamia?

3. Los pros y los contras de la poligamia

En un estado natural, las personas suelen ser polígamas, al igual que la mayoría de los animales. Entre muchos animales, el macho deja a la hembra al poco tiempo después de aparearse y mucho antes de que nazcan las crías.

Según estudios genéticos, la monogamia empezó a prevalecer por encima de la poligamia en poblaciones humanas hace relativamente poco, alrededor de 10,000 años. Las uniones monógamas podrían haberse desarrollado en conjunto con la agricultura sedentaria, ayudando a mantener las tierras y propiedades dentro del mismo grupo familiar reducido.

La poligamia podría permitirle a un macho engendrar más hijos, pero en ciertas circunstancias, la monogamia puede representar una estrategia reproductiva general más exitosa. Al permanecer con la misma hembra, un macho es capaz de garantizar que las crías de la hembra son suyas y evitar que estas crías sean asesinadas por machos rivales que buscan recobrar la fertilidad de la hembra (ya que la lactancia es un anticonceptivo natural).

En La Guerra de las Galias, Julio César decía que, entre los antiguos britanos, ‘diez o hasta doce hombres tienen esposas en común’, particularmente hermanos o padres e hijos, lo que suena más como un matrimonio grupal que como poliandria en sí.

Hablemos de la poliandria, que es más rara, primero. La poliandria suele estar ligada con la escasez de tierras y recursos, como sucede, por ejemplo, en ciertas partes del Himalaya, y ayuda a limitar el crecimiento de la población. Si involucra que muchos hermanos se casen con una sola esposa (poliandria fraternal), también evita que las tierras familiares se dividan.

En Europa, esto generalmente se lograba mediante la regla feudal de primogenitura (‘el que nace primero’), que aún se practica entre la aristocracia británica e implica que el hijo legítimo mayor hereda todas las tierras (o casi todas) de ambos padres. La primogenitura tiene ancestros en la Biblia, siendo la más notoria cuando Esaú le vende su “derecho de nacimiento” a su hermano Jacob.

Actualmente la mayoría de los países que permiten la poligamia, invariablemente en la forma de poliginia, son de mayoría musulmana o con una minoría musulmana considerable. En algunos países como India, la poligamia solo es legal para musulmanes. En otros, como en Rusia y Sudáfrica, es ilegal pero no se penaliza.

Bajo la jurisprudencia marital islámica, un hombre puede tener hasta cuatro esposas, siempre y cuando las trate a todas equitativamente. Mientras que es cierto que el Islam permite la poliginia, no la requiere ni impone: el matrimonio solo puede ocurrir con consentimiento mutuo y una futura esposa puede estipular que su pareja no debe tomar una segunda esposa. La monogamia está muy lejos de ser la norma en las sociedades musulmanas, ya que la mayoría de los hombres no pueden mantener a más de una familia y muchos de los que pueden preferirían no hacerlo. Dicho esto, la poliginia sigue siendo muy común en la mayor parte de África Occidental.

La poligamia es ilegal y criminalizada en Europa y América, así como en China, Australia y otros países. Aún así, hay muchas instancias de poligamia en Occidente, especialmente dentro de las comunidades inmigrantes y ciertos grupos religiosos como la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y otros fundamentalistas mormones.

Entonces, ¿cuáles son los pros y los contras de la poligamia (o poliginia)? Un hombre que tiene más de una esposa satisface más sus apetitos sexuales, indica un alto estrato social y generalmente se siente más satisfecho consigo mismo. Sus muchos hijos son una fuente de mano de obra y, mediante matrimonios arreglados, le proporcionan los medios para crear múltiples alianzas políticas, económicas y sociales. La poliginia podrá ser cara, pero a largo plazo puede hacer que un hombre rico se vuelva todavía más rico.

Incluso en las sociedades monógamas, los hombres poderosos suelen establecer relaciones sexuales a largo plazo con mujeres que no son sus esposas (concubinato), aunque en este caso las parejas de menor importancia y los hijos que nacen de ellas no disfrutan de las mismas protecciones legales que la esposa e hijos ‘legítimos’.

En algunos casos, uno hombre puede divorciarse para casarse con una mujer mucho más joven (monogamia serial), monopolizando así la vida reproductiva de más de una mujer sin sufrir el estigma social de la poligamia.

La poliginia podría incluso beneficiar a las mujeres involucradas que pueden llegar a disfrutar la compañía de la otra y compartir las cargas de cuidar la casa y a los niños. Las esposas más jóvenes pueden incrementar el estatus y posición de la primera esposa, mientras que al mismo tiempo le quitan responsabilidades. En tiempos de guerra, con un alto nivel de mortalidad y ausencia de los hombres, la poliginia apoya el crecimiento de la población al garantizar que cada hembra pueda encontrar pareja.

Pero, por supuesto, la poliginia tiene sus desventajas, especialmente cuando se percibe a través de la lente occidental.

Lo más importante, la poliginia permite y perpetua la inequidad de género poniendo a las coesposas oficialmente por debajo de su esposo.

Las mujeres en uniones poligínicas tienden a casarse a edades más tempranas entrando a un ambiente que por naturaleza incita los celos, la competencia y el conflicto, con instancias en las que una coesposa envenena a las crías de otra buscando mejorar las posibilidades de las suyas.

Aunque el esposo en principio debería tratar a todas sus coesposas de manera equitativa, en la práctica es casi inevitable que favorezca a una por encima de las demás, probablemente a la más joven y más reciente.

Neel Burton M.D. Los pros y los contras de la poligamia

4. Otras formas de amar. Entendiendo el poliamor
El poliamor no es algo nuevo, aunque a veces parezca un concepto acuñado por la generación millennial. Ejemplo de ello son relaciones como la de los escritores Simone de Beauvoir y Jean-Paul Sartre, o el destructivo amor entre los pintores Diego Rivera y Frida Kahlo. Muchos de sus seguidores se amparan en el hecho de que la monogamia es antinatural y algo que se nos ha impuesto socialmente.

La poligamia (es decir, la persona que está desposada con varios individuos) se divide en poliginia (un hombre casado con varias mujeres) o en poliandria (una mujer con varios hombres). Probablemente te suene más la primera, debido a que en algunas sociedades como la islámica y la hindú se aceptan estos matrimonios. Pero el ejemplo más remarcable y que sin duda nos viene a la cabeza cuando hablamos de poligamia o poliginia, puesto que a veces ambos conceptos se confunden, es el de los mormones. La práctica comenzó con Joseph Smith, que afirmaba haber tenido una revelación en 1831 con la que algunos hombres mormones específicamente elegidos debían practicar el matrimonio plural.

La poliginia es histórica y solo hay que hacer un breve repaso para comprobarlo. Los antiguos escritos hablan de los persas como padres de cientos de hijos. Ashoka, el emperador pacifista indio, tenía, según la fuente a la que se consulte, o bien seis o bien 99 hermanos. Quizá los 152 hijos que se le atribuyen a Ramsés II parezcan muchos, pero teniendo en cuenta que tuvo esposas reales, esposas secundarias y concubinas, quizá no es tan extraño. En el México azteca, Nezahualcóyotl es recordado como padre de 57 hijas y 60 hijos, y la lista sigue.

Pero la poliandría quizá no te suene tan familiar. En la mayoría de los casos se debe a la escasez de mujeres en edad casadera en comparación con el número de varones. Los estudios parecen demostrar que no pocos pueblos de la antiguedad practicaban esta variedad de la poligamia: los guanches en las Islas Canarias son un ejemplo. Los inuits otro. En este caso era el primer marido el que elegía al segundo, en muchos casos un hermano, para que protegiera la casa y a la familia cuando él no pudiera estar presente. Su filosofía era que si la mujer quedaba embarazada en su ausencia, por lo menos el retoño sería hijo de alguien a quien él había elegido. También se garantizaba el cuidado del niño en un entorno amenazador. Esta poliandría "fraternal" también se daba (y se sigue dando) en otras zonas como India, Nepal o Tíbet, aunque en este último fue prohibida al tomar el control las autoridades chinas.

Algunos estudios apuntan que la razón principal de la poliandría es puramente económica. En culturas como Nepal, Nigeria o la India la muerte del patriarca implica el reparto de las tierras entre hijos y esposas. Si todos los hijos se encuentran casados con una misma mujer no existe riesgo de diluir las riquezas y todas se aglutinarán bajo la misma familia.

Sin embargo, otras investigaciones han tratado de demostrar que la poliandría no es tan extraña como pudiera parecer a simple vista y que, además, se da en sociedades igualitarias. Los antropólogos Katherine E. Starkweather, de la Universidad de Missouri, y Raymond Hames, de la Universidad de Nebraska, publicaron en la revista 'Human Nature' una investigación en la que identifican 53 grupos humanos poliándricos. "Demostramos que aunque la poliandría es rara, no es tan extraña como se cree comúnmente, se encuentra en todo el mundo y especialmente en las sociedades con estructuras sociales relativamente simples, sin burocracia política ni organización social elaborada". También plantean la probabilidad de que esta forma de organización social fuera la práctica común en las primeras sociedades humanas.

5. La poligamia: El amor entre Sartre y Simone de Beauvoir

Actualmente, uno de los defensores de la poligamia es el psicólogo Christopher Ryan, quien asegura que los seres humanos estamos “bioprogramados” para la poligamia, “para recibir y responder a estímulos sexuales de múltiples parejas”.

Sí, evolucionamos, pero “seguimos siendo primates y el polideseo nos mueve”, dice Ryan.

“Los humanos parecen ser los más sexuales de los primates, con penes y testículos más grandes que cualquiera de los otros primates y con estos últimos fuera del cuerpo, donde temperaturas más frías ayudan a preservar el esperma para poder tener múltiples eyaculaciones. La capacidad multiorgásmica de las mujeres y la llamada vocalización copulatoria femenina también sugieren que estamos hechos para la poligamia”, sostiene el psicólogo estadounidense.

Además, Ryan justifica la poligamia al argumentar que dos de las especies primates más cercanas a los humanos confirman esta idea: “Las chimpancés hembras en ovulación copulan docenas de veces al día con todos los machos posibles. Los bonobos –chimpancés pigmeos-, famosamente promiscuos, disfrutan comúnmente de sexo grupal, el cual sirve para limar asperezas en el tejido social”.

Sin embargo, la sociedad actual –occidental, al menos- no funciona de esta manera. De este lado del mundo se practica la monogamia, #dicen, aunque Ryan opine que “los recién casados serían inteligentes si recordaran que aunque hayan escogido ser vegetarianos, es totalmente natural desear una hamburguesa con queso y tocino ocasionalmente”.

Sartre, por su parte, mantenía a muchas mujeres y hasta distribuía de manera perfecta el tiempo que pasaba con cada una. Por supuesto, ninguna sabía de la existencia de las demás, sólo su “Castor” (así le decía de cariño a Simone, por la semejanza de su apellido, Beauvoir, con la palabra beaver, castor en inglés).

En realidad, Sartre tenía un código: “viajes, poligamia, transparencia”. En su obra Carnéts, el filósofo francés explica que le dijo a Simone que “existían dos tipos de sexualidad: el amor necesario y los amores contingentes. Y Castor aceptó”. Simone era su amor necesario, las demás – Michelle, Arlette, Evelyne y Wanda-, eran los contingentes.

No obstante el acuerdo que los dos tenían (el de poder tener relaciones con las parejas que quisieran), nada fue tan fácil.

En La ceremonia de los adioses, Simone de Beauvoir describe los últimos años con Sartre, ese hombre con los ojos casi muertos, con una adicción terrible al alcohol, a las drogas…y a las mujeres.

Aunque esta pareja fue el símbolo del “amor libre” y la liberación sexual en los años sesenta y setenta, Simone de Beauvoir sí se sintió traicionada por Sartre, y más cuando éste “adoptó” a Arlette y la convirtió en la heredera universal de sus derechos literarios.

Sí, somos primates, pero somos primates que no están exentos de sentirse heridos y conflictuados con y por una relación polígama, a diferencia de los chimpancés y bonobos. Tal vez por ello la monogamia es más cómoda.

Ryan explica que la sociedad y la cultura –terapeutas y sacerdotes incluidos- han reprimido “nuestra energía libidinal”.
Simone de Beauvoir le confesó a uno de sus amantes, al estadounidense Nelson Algren, que su relación con Jean Paul Sartre “más que amor era una amistad íntima”.
 

6. Ética promiscua

Nosotras creemos que, cuando revisamos los temas que limitan nuestras relaciones y nuestro entendimiento de cómo podríamos ser, esencialmente estamos planificando una sociedad que es apropiada para la manera en que muchas personas viven hoy en día, una sociedad que cubre nuestra necesidad de cambio y desarrollo mientras que alimenta nuestro deseo fundamental de pertenencia y familia. Creemos que la monogamia continuará creciendo con fuerza como siempre lo ha hecho, una opción perfectamente válida para quienes la eligen auténticamente. (No creemos que haya mucha posibilidad de elegir cuando se te prohíbe elegir cualquier otra cosa). Queremos abrir nuestra visión para acomodar la monogamia junto con una plétora de opciones diferentes; plantear estructuras familiares y sociales que tienen espacio para crecer, que continuarán extendiéndose y adaptándose, que podemos adaptar a nuestras necesidades en el futuro. Creemos que las nuevas formas de familia están evolucionando ahora y que continuarán evolucionando, no para suplantar a la familia nuclear sino para completarla con una abundancia extraordinaria, un mundo de posibilidades para compartir familia, sexo y amor. Queremos liberarte para que crees la sociedad en la que quieres vivir. Nuestra visión de la utopía tiene al amor libre, en todas sus formas, como la base de nuestras ideas sobre la realidad, las posibilidades, sobre estar en el presente y planear el futuro. Creemos que la libertad sexual nos ayuda a ver nuestras vidas como realmente son, con la honestidad para autopercibirse nítidamente y la fluidez para dejarnos avanzar según cambian nuestras necesidades, como un yo que cambia y evoluciona con parejas que cambian y evolucionan en un mundo que cambia y evoluciona.

Nosotras vemos la promiscuidad ética llevándonos hacia un mundo en el que reconocemos y respetamos los límites de cada individuo más de lo que respetamos cualquier conjunto de reglas preconcebidas sobre cuáles deben de ser nuestros límites. Y al expandir nuestra vida sexual, prevemos la evolución de una sexualidad avanzada, en la que podemos llegar a ser más naturales y más humanos. El sexo realmente es la expresión física de un montón de cosas que no existen físicamente: amor y alegría, emociones profundas, una cercanía intensa, conexión profunda, consciencia espiritual, sentimientos increíblemente agradables, a veces incluso, un éxtasis trascendente. En nuestra utopía, el intelecto no es una trampa en la que nos bloqueamos, sino una herramienta valiosa que usamos para descubrir y llegar a todas las partes de nuestro ser y darle forma a nuestra experiencia. Liberamos nuestro yo natural al abrir nuestro intelecto a la consciencia sensual de nuestros cuerpos, y cuando ya no nos atascamos en nuestro intelecto nos volvemos algo más espirituales. Nos hacemos personas intuitivas, que experimentan el placer de vivir por el simple hecho de experimentarlo, en comunión con nuestro yo, con otras personas y más allá.

Nuestra fantasía sexual favorita: la abundancia Nosotras queremos que todo el mundo sea libre para expresar amor de todas las maneras posibles. Queremos crear un mundo en el que haya abundancia de lo que todo el mundo necesita: comunidad, conexión, tacto, sexo y amor. Queremos que nuestra prole se críe en un clan familiar, en un pueblo conectado dentro de la alienación urbana, donde haya suficientes personas adultas para quererla y quererse mutuamente y, por lo tanto, amor, atención y crianza de sobra, más que suficiente para funcionar.
Queremos un mundo donde las personas enfermas y ancianas sean cuidadas por personas que las quieren, en el que los recursos son compartidos por personas que se cuidan mutuamente. Soñamos con un mundo en el que nadie sea dominado por deseos que no tiene esperanza de satisfacer, en el que nadie sufra vergüenza por sus deseos, o vergüenza sobre sus sueños, en el que nadie sufra por la carencia de sexo.
Soñamos con un mundo en el que no se limite a nadie con unas reglas que dictan que deben ser menos personas, y personas menos sexuales de lo que tienen capacidad de ser.
Soñamos con un mundo en el que nadie pueda votar sobre tus elecciones vitales, o sobre a quién decides amar, o sobre cómo eliges expresar ese amor, excepto tú y tus amantes. Soñamos con un tiempo y un espacio en el que todo el mundo sea libre para declarar públicamente su amor, por quien sea, amando de la manera que sea. Y estamos deseando que se hagan realidad los sueños de toda una vida.
Dossie Easton, Janet W. Hardy, Ética promiscua
 

Finalizamos la actividad eligiendo el tema y la fecha del próximo, y último, Café Filosófico Virtual:

Domingo, 10 de julio, a las 17:00 (hora española)

"¿Es el apego necesario?"

Referencias

María Victoria Ramírez ¿Cuál es la tendencia "natural": poligamia o monogamia?
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2008-05-26/cual-es-la-tendencia-natural-poligamia-o-monogamia_522594/


Neel Burton M.D. Los pros y los contras de la poligamia
https://www.psychologytoday.com/es/blog/los-pros-y-los-contras-de-la-poligamia


Natalia Menéndez Martínez, Las 3 diferencias entre Poliamor y Poligamia (explicadas)
https://medicoplus.com/psicologia/diferencias-poliamor-poligamia


Mayra Zepeda, La poligamia: El amor entre Sartre y Simone de Beauvoir
https://www.animalpolitico.com/lovaholicos-anonimos/la-poligamia-el-amor-entre-sartre-y-simone-de-beauvoir/


Ada Nuño. Las mujeres que se casan con varios hombres: por qué lo están haciendo
https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2019-04-13/historia-poliandria-mujeres-varios-maridos_1934078/


Dossie Easton, Janet W. Hardy, Ética promiscua
https://www.casadellibro.com/libro-etica-promiscua-3-ed/9788496614895/2125628

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domingo, 5 de junio de 2022

XXIV Café Filosófico Virtual: "¿Está el ser humano preparado para el poliamor?"

Volvemos con fuerza y con ganas al penúltimo Café Filosófico Virtual que vamos a tener. Vamos a despedir el proyecto de los Cafés Filosóficos pronto, pero antes tenemos que cumplir con la tradición de invitaros a este Café Filosófico nº24. En el que abordaremos este tema:


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Nuestra máxima es muy simple:

"No es suficiente tener el valor en tus convicciones, también debes tener el valor de que tus convicciones sean desafiadas."  Christopher Phillipps - Sócrates Café

lunes, 7 de marzo de 2022

Filosofía y Heavy Metal (Laetoli, 2021)

Cada vez viene siendo más habitual que tengamos la suerte de encontrar nuevo material para usar en el aula. Más diverso, original y que conecta diversos elementos de la cultura con la filososfía y con los problemas éticos y morales de nuestra sociedad.
En esta ocasión hemos entrevistado a Andrés Carmona, autor de Filosofía y Heavy Metal (Laetoli, 2021).

En sus páginas, Andrés realiza un recorrido muy prometedor sobre cómo la música Heavy Metal puede ser entendida e interpretada desde una perspectiva filosófica y a la inversa también. El pensamiento filosófico y los problemas éticos pueden entenderse en relación a cómo la música heavy, y otros estilos, se han ido desarrollado como producto cultural. ¿Quieres conocerlo? 

http://www.laetoli.es/libros-abiertos/185-filosofia-heavy-metal-9788412185690.html


 

domingo, 5 de diciembre de 2021

La Filosofía académica no quiere a la Filosofía para Niños/as

 Hace unos meses escribíamos con claridad los lugares de encuentro y desencuentro en la filosofía académica y la aplicada. Sin embargo, entendíamos como una necesidad que la filosofía debe tener teoría como lo tienen otros saberes y ciencias como la psicología o las matemáticas.


Pese a esto, descubrimos no con mucha sorpresa con este comunicado de la Conferencia Nacional de Decanos de Filosofía que englobla a 25 universidades españolas, junto al CSIC, que vuelven a incurrir en la omisión o en falta de comprensión total de la filosofía, ya que esta es mucho más que la teoría filosófica o la filosofía académica. 

En el punto número 2 de su manifiesto se aprecia en el vetusto argumento de la falta de madurez para impedir que el pensamiento filosófico se de en alguno de los dos cursos del primer ciclo de la ESO. En muchas ocasiones el profesorado de la asignatura de Filosofía han tendido a huir de los cursos con el alumnado más pequeño o de menor edad argumentando que allí "no se puede hacer filosofía" (sic).

Es evidente que esta perspectiva ignora, omite e infravalora el trabajo que se lleva haciendo desde los programas de filosofía en la infancia (FpN, FcN, FdI o FvpN) y que tantas posiblidades han tenido con la integración en Valores Éticos desde 1º de la ESO hasta 4º de la ESO. Además, parte de esa paternalista tradición de entender que filosofar es cosa de adultos y que la infancia carece de pensamiento y, por ende, de voz. Es por ello que incluso algunos autores hablan de la "minoría de edad" como ese paso del sujeto no-pensante al sujeto pensante. Y es un error garrafal porque el desarrollo cognitivo no aparece espontáneamente cuando uno tiene 14-15 años y que el margen de desarrollo cognitivo entre la infancia y la juventud así es mínimo.

El objetivo está claro: recuperar un ciclo de Filosofía de 4º de la ESO y 1º - 2º de Bachillerato, pero ¿cuál es la consecuencia de esto? Desaparecer del espacio educativo ganado con la LOMCE a costa de una vieja reclamación de un profesorado que quiere omitir un trabajo de estímulo cognitivo con la infancia y la primera juventud. Por eso ven en el primer ciclo de la ESO un espacio de "falta de madurez" porque no entienden que el trabajo en Secundaria no se parece al trabajo universitario o, puede que no comprendan que el filosofar o el hacer filosofía no solo ocurre en libros teóricos, artículos académicos o en libros texto. Aunque si esto último es cierto, su estrechez intelectual no encaja en un lugar tal y como está concebida la universidad.

domingo, 11 de julio de 2021

En contra de la academia... Bueno, espera.

El otro día discutía, como discuten las personas que se aprecian, con una compañera de profesión de la ya tradicional diferencia entre el docente academicista y el docente didáctico en el mundo de la Filosofía.

 

Desde la Academia el discurso casi siempre es oscuro, salvo honrosas excepciones, de difícil entendimiento y bastante vedado para un grupúsculo de elegidos que portan las esencias, saben los detalles más mínimos y nimios de las estructuras filosóficas de, como se suele llamar en esos entornos, de primer orden y hasta incluso de segundo orden. Como si ya, de partida, la filosofía o el filosofar tuviera, como elegido por un ente invisible, una propuesta eidética, estructural o conceptual más importante y otra que, pobrecita mía, le acompañase y tratara de replicarse como importante.

 

 

También es cierto, como ha apuntado el Prof. Barrientos (Universidad de Sevilla) que la filosofía, y el filosofar en concreto, no puede construirse sin su materia prima, las ideas y las propuestas que esta hace. Sin embargo, cuando accedes a ese lugar llamado academia o cuando acudes a algunos de sus eventos magnánimos, como son sus conferencias, te das cuenta de que las ideas, el compromiso con ellas o la honestidad y coherencia entre pensamiento y acto brillan por su básica ausencia. Más bien existe un endiosamiento a sus portadores, como si hubieran sido iluminados por un ente proverbial y su persona valiese mucho más que lo que está poniendo encima del tapete o comentando de este o aquella autora.

 

En el otro lado, de esta discusión que tuve con mi querida compañera, están los docentes o quienes buscan maneras atractivas o fáciles de acercar el pensamiento, las ideas de autores (y unas pocas autoras) y la aplicación del pensamiento a la realidad del alumnado. Es, sin embargo, paradójico como en muchas ocasiones el profesional de la didáctica o de la aplicación de herramientas filosóficas olvida la historiografía de las ideas o a los autores que las han sostenido y defendido, a veces con su propia vida, o las han desarrollado hasta el punto más fino y exquisito del pensamiento de su época o adelantándose a la esta.

 

Existen, pese a todo, “mercenarios de la didáctica”. Esto es, docentes que les importa un pimiento o un bledo la propia función de la filosofía en la sociedad y se dedican, como lindos papagayos a repetir y reiterar una y otra vez, y sin mover una coma del sitio, lo escrito en algunos apuntes de su facultad o del libro de texto de hace, con suerte, dos leyes educativas anteriores. En este punto, una propuesta de innovación les parece ridícula e impensable y muy alejada de lo que se supone que nos ha dicho la academia que es la filosofía y el filosofar. Todo lo demás, es una pérdida de tiempo o, siendo incluso más afilado, aunque no ingenioso, les parece “cartulinas y ruedines”.

 


Y en todo esto, está el dónde y a quién, obviándose lastimosamente. El entorno educativo, la sociedad que hay detrás y a la educamos está en un lugar tan lejano a esta discusión que parecería hasta ridículo planteársela. Sin embargo, todavía hace falta hacerla, porque todavía hay que justificar que ni la didáctica, y sus herramientas, son ideas de postmodernos relativistas, ni la academia ha muerto para siempre y dentro de esta hay aún profesionales que tratan de ver su trabajo no aislado, sino como motor de muchas otras propuestas subyacentes.

 

Llegando ya a este punto de este escrito, ¿qué nos queda al resto? ¿Posicionarnos como quienes debe elegir entre estudiar saberes científicos o humanísticos? ¿No hay un término medio en el saber riguroso, la investigación de la academia y la aplicación, la innovación docente? ¿Habrá una salida que se dignifique entre el docente académico con un ojo visto en la didáctica y en la innovación docente? ¿Son caminos excluyentes?

 

Algo que debería ser entendido de base es que enseñar filosofía no es solo enseñar contenidos filosóficos, también hay estructuras filosóficas, capacidades y habilidades de pensamiento, como el crítico, que deben ser consideradas y puestas a disposición del alumnado. Ahí, por ejemplo, entrarían pedagogías como la de Paulo Freire o las propuestas de filosóficas y pedagógicas de Lipman y Sharp, en el que la comunidad no es un espacio en el que competir, sino desde donde crecer, escucharse atentamente y descubrir aquella flexibilidad cognitiva que me saca de mi aquí y de mi ahora. Es decir, ya no son ser un yo frente al nosotros, sino ser un nosotros frente al quietismo eidético.

 

Otra cosa que también tendrá que considerarse es que la pedagogía, ya no solo la didáctica, suele ser un desconocido entre los profesionales de la filosofía. No se puede hablar de enseñar filosofía o a filosofar si no se conocen, al menos, aquellos conceptos claves y esenciales que todo docente debe reconocer y aplicar en su aula.

 

Por esto, y por muchas otras cosas que no vienen a cuento en este escrito, debemos rescatar, sin peros, esa simbiosis esencial de la Filosofía Teórica* y la Filosofía Aplicada, porque la parte teórica se desarrolla desde la aplicada y la aplicada no tiene sentido sin una cara teórica que la sustente y le de cobijo. No se puede enseñar pensamiento crítico sin lógica informal, como no se puede hacer un taller en el que se aborde la cuestión fenomenológica sin haberla estudiado.

 


Puede que por eso sea tan esencial, cada vez más, rescatar el valor que tiene la comunidad, los espacios de crecimiento y de reflexión en los que constantemente se ponen a prueba los conocimientos y se aplican a contextos concretos. Esto es, se baja la filosofía, o su valor teórico, a la calle y se desarrollan sus propuestas hasta su fin o su incapacidad. Como aquella comunidad científica que cuestiona sus avances probándolos una y otra vez o este espacio del que escapar de la individualidad hacia lo social, como apuntaba Emmanuel Mounier. Un comunitarismo que rompa al sujeto.

A lo que no podemos aspirar, o al menos no lo que demanda la filosofía que viene, es a un debate constante, un cabreo contra lo que no es lo mío y una postura que no sea dialogada y entendida. O simplemente, a conceder la entidad de realidad mínima al otro, al producto del saber y a su aplicación en un contexto determinado. Una comunidad, al estilo sharpiano, en el que cada individuo tenga un valor en sí mismo, una voz digna de ser escucha y no propongamos una jerarquía de base o la invisibilidad de unos por el protagonismo de otras áreas.

 

Puede que, como conclusión, nos falte a todos los agentes de esta insulsa pelea, humildad, escucha y voluntad para llegar al entendimiento, con el fin de conseguir alcanzar horizontes de encuentro, en lugar de seguir replicando las disputas políticas por no llegar a consensos en políticas educativas, por solo mencionar la que nos compete.

 

*Entiéndase aquí también a la Filosofía Práctica dentro de la Filosofía Teórica.

martes, 6 de julio de 2021

Resumen: XV Café Filosófico Virtual: "¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia"?

 ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.

 

Comenzamos nuestro Café Filosófico Virtual número 15 saludando a las personas nuevas y también encontrando con sorpresa cómo mucha gente se había ido de vacaciones o ya tenía ocupaciones veraniegas. Razón de más para tomarnos un descanso de cara al próximo curso.

Sin embargo, no podríamos empezar de otra manera que no fuera con este disparador para la ocasión: en los siguientes 3 textos tienes huecos que debes tratar de rellenar con las
palabras que te parezcan más adecuadas y que den mejor sentido a tu
interpretación de los textos.


1. La filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las
respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de _______: educó moralmente a
toda una ______________________ cuestionándolos con sus preguntas.
Eduardo Infante
2. Detestaría regresar a la orgía de ______________ y sin sentido que nos hacía
___________ productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países
pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros
puedan seguir acumulando sus __________.
Carlos Candel.
3. Conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su
fin, aparecerán nuevos e incalculables _____________ y de la acción _______. Por
el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una _____________.
Carbajal, I. J. H.


Por otro lado, estos fueron los textos que fuimos abordando durante toda la actividad:

1. ¿Qué puede aportar la filosofía, que tiene más que ver con preguntar que con responder?16:26 - 17:50
Seguimos abordando los últimos minutos del vídeo #TagdelaPandemia del prof. de Filosofía Fernando Puyó en su canal (Leyendo Historia de la Filosofía).

-Byung-Chul: “Somos NOSOTROS, PERSONAS dotadas de RAZÓN, quienes tenemos que repensar y restringir radicalmente el capitalismo destructivo, y también nuestra ilimitada y destructiva movilidad, para salvarnos a nosotros, para salvar el clima y nuestro bello planeta”

-Eduardo Infante: “la filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de preguntar: educó moralmente a toda una generación de ciudadanos cuestionándolos con sus preguntas. Quizá lo importante no sea tanto preguntarnos por la sociedad que vendrá tras el coronavirus, intentando ejercer de adivinos, sino más bien preguntarnos por la sociedad que queremos construir, ejerciendo de ciudadanos”

-Espinoza Pino: “ante los grandes males no hay salida individual que valga, y que lo único que podrá resguardarnos de la tormenta es el apoyo mutuo. También será la mejor virtud para transitar hacia una sociedad que merezca la pena ser vivida”.


2. ¿Cómo te gustaría que fuera el mundo tras las crisis?
Pues yo, lo siento, pero no quiero volver a la “normalidad”. No anhelo volver a las caravanas diarias para ir al trabajo, a pasar menos tiempo con mi familia, ni a ver la “boina” negra amenazando el cielo de Madrid, a una educación segregadora y con ratios insostenibles, a la precariedad de la Sanidad, al elitismo de que gane más el que más dinero sea capaz de producir menospreciando labores tan fundamentales en este crisis como las de limpiar, reponer o entregar productos, cuidar a los mayores…

Detestaría regresar a la orgía de consumismo compulsivo y sin sentido que nos hacía comprar productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros puedan seguir acumulando sus riquezas, sólo por el hecho de que esas prendas son baratas y de temporada. Tampoco quiero recuperar esa proximidad ficticia que nos hacía llamar de vez en cuando y casi rutinariamente a nuestros familiares más cercanos, sin importarnos realmente por sus vidas; ni a cruzarme de nuevo con los vecinos en el ascensor sin mirarnos a los ojos y sonreírnos, conscientes de que la vida nos pasa a todos. Ni a seguir viviendo ajeno al resto del mundo, encapsulado en mi “privilegiado” modo de vida. Ni a continuar viendo a los inmigrantes con miedo, como enemigos a los que hay que cerrar el paso con concertinas o muros. No, no quiero volver a la normalidad de la que todo el mundo habla (…). Siento que no se habla de lo importante. No se trata de vencer al coronavirus, ni siquiera de cómo voy a sobrevivir este mes. Se trata de cuestionar nuestro modo de vida para poder seguir viviendo más allá de un mes, de un año o una década, y de que nuestros hijos, hijas y aquellos que están por venir también puedan hacerlo (…).Por eso, me gustaría que no volviéramos a la normalidad, que no cayéramos en el fatalismo de que no se puede hacer nada, de que ya está todo decidido. Puede que así sea, pero me resisto a ello.
Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

3. La filosofía nos muestra un camino de justicia
No es lo mismo [sostienen] pensar en tiempos de este coronavirus desde los países europeos con sus sistemas de salud, que se han visto rebasados y sus economías que anticipan una crisis, que, desde los países latinoamericanos, con sistemas de salud que ya estaban de por sí saturados y desabastecidos, con economías para las que esta crisis será sumada a las otras. [Y añaden:] Es corto de miras y eurocéntrico juzgar que el encierro que se vive en España, Italia o Francia es solo por coerción del Estado, sin siquiera hacer el ejercicio de imaginación de que, en otras latitudes, por ejemplo, en México, esto ha sido el privilegio de unos cuantos. [Se reafirman en que] las interpretaciones que la filosofía tiene que hacer han de ser más plurales, más sensatas y más respetuosas de las diferencias (p. 1).


(…) conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su fin, aparecerán nuevos e incalculables horizontes del pensar y de la acción colectiva. Por el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una solidaridad global, aun cuando se sabe que los países con más recursos económicos están acaparando los insumos, los ventiladores, las medicinas; aun cuando quedarse en casa es un privilegio de clases sociales a lo largo y ancho del mundo
González & Martínez, 2020, p. 5 Filosofía y pandemia Sophia, Colección de Filosofía de la Educación, núm. 30, pp. 245-272, 2021 Universidad Politécnica Salesiana.

4. El triángulo: filosofía, ciencia y COVID-19
En la antigüedad, por ejemplo, en el mundo griego o en el tiempo medieval donde nacen las universidades con sus cuatro formaciones iniciales (Teología, Filosofía, Medicina y Derecho),la filosofía, en tanto que disciplina, estaba bien delimitada, al menos en lo que se refiere a su concepto, su relación era pues directa con el conocimiento.[...]A través del tiempo ciertas personas, alrededor del siglo XVIII, empezaron a cuestionar la diferencia entre el teólogo que decía su verdad, y en ello poseía su autoridad, y el filósofo que hacía lo mismo. Esas personas comenzaron a llamarse científicos. Postularon que la verdad se descubre empíricamente y que no es deducible de leyes naturales o de ordenamientos divinos. La realidad podía ser descubierta en el mundo actual a través de métodos particulares que se denominaban métodos científicos. Por primera vez, se dio un divorcioentre la ciencia y la filosofía. Antes, las dos palabras se utilizaban para significar más o menos lo mismo.

Filosofía y ciencia se han escindido, han pasado a ser dos disciplinas distintas, que en algún punto se tocan y retroalimentan, pero con dicha ruptura ya no sabemos con tanta certeza a qué se refiere la primera, hasta dónde llega su injerencia, su campo de estudio. Mientras que la ciencia nos queda bastante claro al saber que tiene una parte experimental (empírica) y que además posee un método bien definido.

Wallerstein en ese mismo texto, haciendo uso de la triada platónica nos dice que a la ciencia le interesó únicamente la verdad (en tanto que conocimiento), mientras que la filosofía, producto del divorcio, se quedó con las preguntas acerca de la belleza y de lo que es bueno.

Mario Bunge recupera la relación entre ciencia y filosofía, pensando solamente en la Filosofía de la ciencia, como aquella reflexión y crítica de la ciencia y su método, porque después de todo pensar en y a la ciencia no es propiamente algo científico, es en todo caso lo filosófico. Lo cierto es que mientras que la ciencia parece dar pasos enormes en cuanto a su producción se refiere, la filosofía, desde su despliegue histórico, da la sensación de estar estancada, de ser una suerte de aporía, discusión sin final, estéril y hasta ociosa, en gran razón por eso en años recientes se planteó (y ejecutó) su eliminación en los programas de estudio de bachillerato, por no encontrarle una utilidad.

Regresando a la situación que tenemos derivada del Coronavirus: ¿quién va a solucionar el problema? ¿la ciencia o la filosofía? Sin duda los encargados de encontrar una vacuna serán los científicos, la esperanza está puesta en los hombros de la ciencia. ¿Entonces cuál es el papel de la filosofía en todo esto? Si la solución de la pandemia no está en los filósofos: ¿por qué todos ellos están escribiendo con urgencia sobre esto?

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020 La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

5. Un diccionario para la pandemia para comprender el mundo que viene
La puesta en marcha de un diccionario filosófico audiovisual sobre nuevas perspectivas para viejos conceptos, se ve asociada en principio a la covid-19, porque su idea nació en el seno del proyecto BIFISO, y eso explica que los miembros de dicho proyecto puedan mostrarse más activos en un primer momento al grabar las voces iniciales.

Sin embargo, se trata de una obra totalmente abierta y coral, que debe cobrar vida propia, e ir creciendo con arreglo al impulso de sus diversos autores, que por otra parte dejarán su sello personal a través de sus colaboraciones.

https://youtu.be/p9uV16WXWoU

Concluimos la actividad invitado a las y los participantes que eligieran su tema favorito para desarrollarlo en el próximo Café Filosófico Virtual que se celebrará ya en septiembre, una vez que pasemos las vacaciones. Y el tema más votado fue:

"¿Qué es el tiempo?"

Este Café Filosófico Virtual se celebrará el 19 de septiembre a las 17:00 (hora española)

Referencias
https://youtu.be/prfUJeCoFqQ

https://lostemasdefilosofia.wordpress.com/acerca-de/algunos-temas/el-tag-de-la-filosofia-del-confinamiento/

Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

https://www.eldiario.es/historias-del-coronavirus/quiero-volver-normalidad_132_1211033.html

González Valerio, María Antonia & Martínez Ruiz, Rosaura. 2020. Covid-19: crítica en tiempos enfermos. Filosofía&Co.

Carbajal, I. J. H. (2020). La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Revista De Filosofía: Reflexiones Marginales.

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020. Latinex. La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

Diccionario filosófico COVID-19

http://ifs.csic.es/en/diccionario-filosofico-covid19



 

sábado, 26 de junio de 2021

XV Café Filosófico Virtual: “¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia?”

Con los calores del recién estrenado verano os invitamos al Café Filosófico Virtual número 15 con el que pondremos fin a la 2ª temporada de Cafés Filosóficos Virtuales de este año 2020-2021.
Para esta sesión abordaremos la segunda parte del Café Filosófico anterior en el que nos preguntamos: "¿Qué hemos aprendido de la pandemia?" (entra en el enlace para ver el resumen de los textos, referencias o el podcast)


Encuentra más información en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter o en nuestro canal de Youtube
Recuerda que si quieres participar tienes que rellenar este formulario previamente.

Nuestra máxima es muy simple:

"No es suficiente tener el valor en tus convicciones, también debes tener el valor de que tus convicciones sean desafiadas." Christopher Phillipps - Sócrates Café

domingo, 6 de junio de 2021

Resumen del XIV Café Filosófico Virtual: "¿Qué hemos aprendido de la pandemia?"

 ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.



 

Escucha nuestro Podcast de la actividad aquí

 No es fácil hablar de temas, al menos de manera neutralmente reflexiva, que nos quedan tan cerca y todavía no han concluido. Decíamos en la sesión que es sabido el lema que indica que la filosofía siempre llega tarde y no es por despiste. Lo hace para poder separarse emocionalmente de las situaciones complejas que pueden ser traumáticas o que pueden hacernos daño. Sin embargo, hemos tenido el valor de adentrarnos en un tema tan complejo y difícil como este.

Para esta sesión buscamos un disparador reflexivo que intetara mirar a abril-mayo de 2020 y de esa manera poder comentar qué hemos aprendido y qué malos hábitos podríamos haber adquirido tras esta situación que nos ha tocado afrontar repentinamente y que nos ha llevado a encerrarnos en casa y en nuestros pensamiento de una manera repentina. Este fue el resultado de la gente que participó.


He aprendido

Mal hábito

D

1. Llevarme mejor con las tecnologías para mantener el contacto con gente querida

2. Teletrabajar porque es cómodo y ganas calidad de vida

1. He dejado de llamar tanto o de quedar con la gente para sustituirlo por las tecnologías. 

2. No relacionarte con tus compañeros de trabajo puede aumentar las sospechas entre compañeros.

M

1. He aprendido a parar y a estar tranquila y disfrutar de mi familia. Es importante reservar un espacio para una persona

2. Me ha hecho reflexionar sobre la vida y a cuestionarte las cosas que realmente quieres o las dejas pasar. 

1. Me he descubierto un poco ingenua/idealista. Pensaba que tras esto podríamos llegar a ser más conscientes de los lazos con la naturaleza y a darnos cuenta cómo es nuestra forma de vivir capitalista. 

2. El hecho de no poder estar juntos y no convivir con los compañeros de trabajo, repercute en la comodidad o complicidad entre compañeros. La actitud cambia. 

M

1. He tomado conciencia de la fragilidad. Esto te ata más a la gente que quieres, se sufre más.

2. He tomado conciencia ecológica. Prescindo más de cosas superfluas. 

1.Soy menos sociable, salgo menos a la calle y más sedentaria. 

2.Me he vuelto más introvertida, aunque más reflexiva.

3. La sensación de incertidumbre y de falta de control con respecto al futuro.

D

1. He adquirido la conciencia real de la finitud. Todo se puede acabar en cualquier momento.

2. He aprendido a gestionar mejor mi tiempo. A detenerme y a valorar en qué quiero invertir mi tiempo y con quién.

3. Estoy aprendiendo a escuchar. 

1.La segunda ola tuvo un impacto anímico fuerte. 

2. A nivel laboral me bajó el rendimiento de trabajo. 


1.Pensé que al haber tanta gente en primera línea de pandemia, esto tocaría más la fibra sensible a la sociedad y su conciencia. Pero no ha sido así

2. El distanciamiento social entre adolescentes y adultos.

Tras esto, uno de los asistentes Diego Horschovski, nos mostró un poema que creó en la primera semana de confinamiento en la primera ola de la pandemia y un montaje que comentamos en la actividad.

1.¿Qué hemos aprendido?



2.No hemos aprendido nada. 

Tras esto analizamos la publicación en Instagram de la autora Estefanía Ruiz.


Dijeron que de esta saldríamos mejores,
pero no hemos aprendido nada.
Hemos estado un año encerrados,
pero no hemos aprendido nada.
Apelaron a la responsabilidad individual,
pero no hemos aprendido nada.
Salimos a aplaudir a los balcones,
pero no hemos aprendido nada.
Lloramos de impotencia,
pero no hemos aprendido nada.
Se colapsaron las UCIS,
pero no hemos aprendido nada.
Han quebrado miles de negocios,
pero no hemos aprendido nada.
Mucha gente se ha quedado sin trabajo,
pero no hemos aprendido nada.
Hay familias que llevan un año sin verse,
pero no hemos aprendido nada.
Muchas personas no sobrevivieron al virus,
pero no hemos entendido nada.
Teníamos todos los indicios para salir de esta situación mejores,
pero no hemos entendido nada.

Creemos que tenemos el deber de salir a la calle a celebrar que somos “libres”. Pero no se es libre cuando tu libertad atropella a la mía. Eso cantaban anoche aquí: “Libertad, libertad”. Pero la libertad es otra cosa. La libertad es responsabilidad, compasión y empatía. Pero parece que nos han quitado un año de vida a cambio de enfundarnos en el traje del egoísmo. Mi libertad por encima de la tuya. Parece que eso es lo que han entendido. Gente cantando, bailando, abrazándose, sin mascarilla, bien pegados, porque les han quitado un año de vida. Y supongo que a esos mismos se les ha olvidado que hay muchas personas a las que no le han quitado un año de vida, sino la vida entera. Pero claro, no hemos aprendido nada 💔💔 #basadoenhechosreales #finestadoalarma
https://www.instagram.com/p/COpU309grKG/

 



3. El Tag de la cuarentena


Por último abordamos el video de Fernando Puyó en su canal “Leyendo Historia de la Filosofía” que publicó en mayo de 2020 y que hace un repaso bastante extenso sobre las diferentes posturas tanto filosóficas como creativas y científicas de esta situación.

3.1. Introducción
00:00 - 1:27
3.2. Las ficciones, las noticias falsas, el pensamiento mágico, la indiferencia del universo y el racismo asiático
1:28 - 4:11
3.3. Recurrir a la filosofía para abordar la pandemia
4:12 - 8:23

-Pesimistas
-Giorgio Agamben: en La invención de una epidemia. Afirmaba que, si se tomaban en consideración las declaraciones de la CNR (Consejo Nacional de Investigación), según las cuales no sólo “no hay ninguna epidemia de SARS-CoV2 en Italia”, sino que de todos modos “la infección, según los datos epidemiológicos disponibles hoy en día sobre decenas de miles de casos, provoca síntomas leves/moderados (una especie de gripe) en el 80-90% de los casos”. En el 10-15% de los casos puede desarrollarse una neumonía, cuyo curso es, sin embargo, benigno en la mayoría de los casos. Se estima que sólo el 4% de los pacientes requieren hospitalización en cuidados intensivos”.

-John Gray: “Si la Unión Europea sobrevive, puede que se parezca al Sacro Imperio Romano en sus años finales, un fantasma que subsiste durante generaciones mientras el poder se ejerce en otro lugar (…). Dado que el centro político ha dejado de ser una fuerza de liderazgo, y con gran parte de la izquierda aferrada al fallido proyecto europeo, muchos Gobiernos estarán dominados por la extrema derecha”

-Byung-Chul: “China podrá vender ahora su Estado policial digital como un modelo de éxito contra la pandemia. China exhibirá la superioridad de su sistema aún con más orgullo. Y tras la pandemia, el capitalismo continuará aún con más pujanza. Y los turistas seguirán pisoteando el planeta”

-Optimistas

-Martha Nussbaum: “esta crisis está poniendo de relevancia la necesidad de promover la verdadera igualdad (…) y de poner el valor a las pequeñas cosas que no apreciábamos tanto de la vida cotidiana”

-Luigi Ferrajoli: “Los países de la UE van cada uno por su lado defendiendo una soberanía insensata”. Ferrajoli defiende una Constitución del planeta Tierra como única manera realista de afrontar los problemas que, como las pandemias o el cambio climático, desbordan las fronteras.

-Slavoj Žižek: “quizás otro virus ideológico, y mucho más beneficioso, se propagará y con suerte nos infectará: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del estado-nación, una sociedad que se actualiza a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global”

Como el tiempo voló y nos quedamos con ganas de seguir abordando este tema, hemos decidido seguir con una pregunta relacionada que tiene que ver con este tema para el Café Filosófico Virtual del próximo mes de julio y último de la 2ª temporada.

 

Domingo, 4 de julio (hora española)

 ¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia?

 

Referencias:

El tag de la cuarentena, Fernando Puyó
https://youtu.be/prfUJeCoFqQ

Todas las referencias y créditos en:

https://lostemasdefilosofia.wordpress.com/acerca-de/algunos-temas/el-tag-de-la-filosofia-del-confinamiento/

Instagram de Diego Horschovski

Estefanía Ruiz - @nosoytuestilo  

La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre:[...] el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual.
Epicteto