Koiné: Lengua común que se establece unificando los rasgos de diversas lenguas o dialectos. Pretende generar actividades de Filosofía aplicada y prácticas filosóficas en personas de todas las edades.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

XVI Café Filosófico Virtual: "¿Qué es el tiempo?"

Ya llegó ese tiempo tan deseado y ansiado por unos y tan poco amado por otros tantos. En nuestro caso, estamos deseando poder volver porque este año trae sorpresas y un niversario muy especial. Este curso iniciamos la 3ª temporada de actividades y también durante este año cumpliremos 10 años de actividades.

Te invitamos, si te apetece participar, al Café Filosófico Virtual número 16 que lo celebraremos virtualmente y reflexionaremos sobre el tema elegido por los asistentes en el anterior Café Filosófico Virtual.

Recuerda que para participar tienes que rellenar este formulario previamente.  


Encuentra más información en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter, en nuestro canal de Youtube o escuchar el podcast de la actividad.

Nuestra máxima es muy simple:

"No es suficiente tener el valor en tus convicciones, también debes tener el valor de que tus convicciones sean desafiadas." Christopher Phillipps - Sócrates Café

 

martes, 31 de agosto de 2021

Resumen de los talleres de FpN en la Biblioteca “Miguel de Cervantes”


El programa de Filosofía para Niños y para Niñas (FpN, en adelante) tiene una rica y larga trayectoria en el desarrollo, la estimulación cognitiva y metacognitiva en las etapas más importantes del aprendizaje humano. Así, en la infancia y la adolescencia el estímulo intelectual se vuelve esencial y clave para el desarrollo saludable y completo de toda la potencialidad de los niños y los jóvenes.

 

Es importante, en este punto, no confundir FpN con conocimientos filosóficos aplicados a la infancia, adaptaciones de recursos elaborados por filósofos/as a jóvenes, cuentacuentos, clubes de lectura o, incluso, olimpiadas de filosofía. La FpN se constituyó a finales de los años 60 como un programa completo en el que diferentes relatos literarios se acompañaban por recursos intelectuales, actividades, invitaciones a razonar, argumentar y a construir espacios para cuidar el pensamiento, fomentar la perspectiva crítica y, por supuesto, la creativa.

 

Pues bien, todo esto es lo que hemos llevado a cabo durante el mes de agosto en la Biblioteca “Miguel de Cervantes” de Alcázar de San Juan. Es cierto que esta experiencia ya la hemos replicado en la Biblioteca Torrente Ballester (Salamanca) o en la Biblioteca “Leer y Soñar” de Quintanar de la Orden (Toledo). Aunque también es verdad que esta actividad ha supuesto, al menos para nosotros, una llegada, un punto importante que se ha traducido en años de formación, actividades y aprendizaje e innovación a la hora de entender la FpN.

 

Siguiendo con esto, y entendiendo que hemos tenido una sesión a la semana, hemos intentado llevar a cabo las cuatro sesiones del mes de agosto teniendo en cuenta los siguientes elementos para hacer un espacio verdaderamente reflexivo e intentando que la esencia del programa de Lipman y Sharp nos acompañara todo este tiempo:

 


-Las baterías de preguntas y la comunidad de indagación-

Es imposible pensar un espacio como este sin la pregunta que guía, que cuestiona, que invita a pensar más allá o que descubre campos nuevos hacia donde investigar.

Otro elemento esencial que ha recorrido este tiempo ha sido el tratar de conseguir que todo el mundo se sintiera cuidado y a gusto en un espacio que también les pertenecía. Tanto las niñas y niños como las familias han tenido siempre canales activos para comunicarse, y en muchos casos lo han hecho, pero también hemos compartido cuentos, ideas, hemos construido nuevas ideas desde propuestas anteriores o hemos derrocado algunos prejuicios que no permitían ampliar nuestro conocimiento. Por lo tanto, hemos intentado en todo momento construir conjuntamente una pequeña comunidad en el tiempo que hemos tenido.

 


-El relato, el cuento y el álbum ilustrado-

Todas las novelas del programa original de FpN invitan decididamente a pensar y a posicionarse desde distintos problemas filosóficos, pero por suerte no son los únicos espacios que ayudan a esto. En nuestro caso hemos trabajado, codo con codo, con las compañeras bibliotecarias que han hecho un trabajo excepcional recomendando lecturas para acompañar a los temas propuestos y ofreciendo recursos, incluso creando un espacio físico en el que se ofrecían diferentes materiales literarios para la actividad. A este le denominamos “El rincón de pensar” y ya hablamos de él en una entrada anterior. 

Reunimos aquí todos los cuentos, relatos y álbumes ilustrados que hemos usado, además de materiales propios, directa o indirectamente, relacionados con el programa de FpN.

 

-¿Qué hacer con una idea?" de Koby Yamada y Mac Besom

-¡Quiero no pensar! de Angélica Sátiro

-Dentro de mí de  Alex Cousseau y Kitty Crowther

-Mi madre es rara de Rachna Gilmore.

-¿Qué hacen los adultos por las noches? de Lenain Thierry.

 -Mamá no me contó de Babette Cole Hay que salvar a mamá

-¿Y yo qué puedo hacer? de José Campanari y Jesús Cisneros

-dummy de Nono granero

-La huelga de las gallinas de Pilar Serrano y Mar Ferrero

-La vocecita de Michael Escoffier y Kris Di Giacomo

-Wonder Ponder "Lo que tú quieras"

 


  

-El disparador reflexivo, el resorte filosófico y los ejercicios filosóficos en casa-

En todas las sesiones nos hemos ayudado de una o dos actividades para facilitar la aproximación a un tema, aunque siempre sin dejar de lado una ludificación adecuada a la edad de las y los participantes. Porque, se vea desde el nivel que se vea, no es justo que se hagan actividades, cualquier actividad, con niños/as y jóvenes que no tenga un mínimo de componente de diversión y juego. Más cuando el juego es el recurso más útil y poderoso en la infancia desde el que aprenden normas, límites, pero también a través de este se explora la capacidad de discriminación de información, trabajo en equipo o resoluciones creativas de problemas dados. 

Ref. Fernandez, Veronica. (2016). El juego como metodología de investigación e intervención con niñas, niños y adolescentes. Revista Perspectivas: Notas sobre intervención y acción social. 163. 10.29344/07171714.26.434.

 

En este sentido hemos propuesto que pensaran si puede existir alguien que no piense en nada; que describan cómo puede cambiar su identidad un elemento como el dinero, su lugar de nacimiento, la familia que tienen, sus gustos o lo que quieren ser mayores; mientras que otra propuesta consistía en pensar qué les define y que pregunten a los demás lo ellos perciben para observar la diferencia entre lo que uno piensa de sí mismo y lo que otras personas ven; que piensen qué es lo mejor y lo peor de no tener familia o invitarles a hacer la hipótesis mental de plantearse qué ocurriría si mañana se invirtieran los papeles y fueran los niños y las niñas quienes dictaran las normas que todo el mundo debería seguir. Fue divertido este ejercicio porque había quien elegía que no habría más colegio, o no tener que despertarse tan temprano por las mañanas. Otras, el dinero del mundo para tener todos los juguetes que no nos compran nuestros padres y hasta quien haría una fiesta con sus amigas y amigos en su casa. Finalmente, alguien apuntó que esto podría implicar un mundo más caótico porque cuando somos pequeños no sabemos actuar bien, por ejemplo, ante catástrofes o accidentes.

 

Así, durante una de las sesiones hicimos la elección de lecturas de los cuentos de manera democrática, por votos y también en la última sesión convertimos a una de las participantes en la dictadora del grupo y tendríamos que hacer lo que ella quisiera de principio a fin.

 

Otro recurso importante que hemos llevado a cabo como manera de llevar un registro de las actividades que hemos hecho y también por si querían tener un espacio personal en el que quisieran expresar sus ideas, emociones o pareceres fue el diario filosófico. Este recurso aparece en el libro de Félix García Moriyón titulado Pregunto, dialogo, aprendo. Cómo hacer filosofía en el aula y es una estupenda manera de abordar la realidad de una sesión de FpN de manera mediatizada. Es decir, es un recurso que permite pausar la acción de las sesiones y les da la oportunidad de llevar el pensamiento a un nivel más profundo de reflexión o incluso a abrir el diálogo en casa de algún tema visto en alguna de las sesiones abordadas.

 




-El contacto con las familias-

Un elemento clave, desde mi punto de vista, es el de las familias. Nada de lo que hacemos tendría mucho sentido si un taller de estas características no tuviera una mínima implicación de las familias. Más allá de que se apunten o no a la actividad, el recurso dialógico, reflexivo y democrático se abre en estos talleres y pueden quedar en nada si las familias deciden tener una jerarquía cerrada haciendo que la voz del niño o la niña no tenga ningún valor. Sin embargo, si las familias deciden invitar a participar a sus hijos en algunas decisiones, sencillas, de la familia puede seguir favoreciendo el diálogo, la argumentación y la reflexión que hemos abierto durante las sesiones. 

 

Sea como sea, durante todo este mes hemos mantenido una conversación por email con las familias en las que recibían la información sobre las preguntas que se abordaron, las ideas más interesantes por parte de sus hijas e hijos y también recibían la información del ejercicio filosófico que tendrían que desarrollar en casa, solos o acompañados, los y las participantes del taller de FpN.

 

Para finalizar os trasladamos las temáticas de las cuatro sesiones llevadas a cabo y una breve explicación de las mismas:

 

 


1ª Sesión: ¿Para qué sirve pensar? ¿Qué es la Filosofía?

En esta primera sesión abordamos el concepto de "Filosofía" y también preguntas que van desde si se pueden tener ideas que no se cuenten a nadie, qué ideas pueden cambiar el mundo, si hay personas que no puedan pensar en nada e invitando a imaginar cuáles son las preguntas que no pueden tener respuestas.

El diálogo fue bastante dinámico y la mayoría de personas participaron con mucho entusiasmo, aspecto  ideal en las primeras sesiones.

 

2ª Sesión: ¿Quién soy yo? La identidad

El tema de la segunda semana fue el de la identidad, las emociones, mi propia percepción y el autoconcepto.

Comenzamos preguntándonos qué cosas nos igualan. El grupo apuntó algunas características comunes de nuestra identidad o características que nos hacen a todos iguales. Hubo quien mencionó el pensar, el hablar; otros comentarios que el DNI nos une o la posición de estar sentados en el mismo lugar. También abordamos lo que nos diferencia. Así, vimos que hay personas que tienen ojos, pelo, piel o manera de hablar diferentes. Nos cuestionamos si hay rasgos de nuestra personalidad o nuestros gustos que nos hacen mejores o peores a otras personas y las reflexiones siguientes fueron muy interesantes por lo comprensivas y tolerantes. 

 

3ª Sesión: ¿Para qué sirven los padres/las madres? La familia

El tema de la tercera semana fue la familia. Al principio tratamos de dar una definición compartida y salió una muy interesante que fue propuesta por dos participantes. Una de las participantes la inició y otra la completó: «Personas que te acompañan durante mucho tiempo de tu vida y que te cuidan».
Además, abordamos el tema de si una familia puede ser llamada así si le falta un miembro, si ambos miembros son del mismo sexo o uno de los miembros es adoptado. Posteriormente hablamos de nuestros animales, ¿pueden ser parte de nuestra familia? La introducción al tema no tuvo desperdicio y sus reflexiones fueron la mar de interesantes.

 


4ª Sesión: ¿Podemos hacer siempre lo que nos dé la gana? Libertad vs. Responsabilidad

La última sesión trató un tema amplio y contundente, pero lo iniciamos con la ayuda de las diferentes situaciones que ofrece la caja de Wonder Ponder "Lo que tú quieras". Esta caja-libro nos sirvió como punto de partida para analizar una cuestión desde situaciones concretas. Usamos una imágen en la que sale una madre obligando a su hijo a tomar una sopa que no quiere, una máquina para leer la mente y un niño que vuela. Desde ahí nos preguntamos: ¿Hemos sentido alguna vez que alguien nos obligaba a hacer algo que no queremos? ¿Te gustaría que pudieramos leernos la mente? o ¿Puedes hacer todo lo que tu quieres o tu cuerpo te limita?

Las reflexiones fueron muy variadas porque nos llevaron a analizar diferentes situaciones en las que nos gustaría ser libres, pero hay ciertos elementos que nos lo impiden parcial o esencialmente.

 


-Conclusión al taller y evaluación-

Tras finalizar la actividad podemos corroborar que este tipo de dinámicas motivan y enganchan mucho a las y los participantes. En todos los emails de despedida con las familias siempre había una referencia a lo que le estaba gustando la actividad al niño o la niña y el deseo de poder replicarla o continuarla en el futuro. 

No hay lugar a dudas de que cuatro sesiones no permiten señalar logros o situaciones significativas, puesto que una actividad de estas características a largo plazo puede mostrar, como se han mostrado en algunos estudios, mejoras en las capacidades abstractas, matemáticas o lingüísticas de las y los participantes. Nos queda el placer de haber comprobado como fue un taller de lleno absoluto, hasta con lista de espera y familias que mostraron su implicación y decisión de apostar por la actividad desde el el principio.


Cabe mencionar, para finalizar el resumen, que todas las familias e incluso las bibliotecarias que nos acompañaron durante todas las sesiones pueden realizar una evaluación más completa para poder mostrar su opinión y percepción de la actividad tanto en sus puntos fuertes como en sus aspectos mejorables. Pero esa cuestión ya no compete a este resumen.

 

Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias por vuestra lectura.

 

miércoles, 18 de agosto de 2021

El rincón de pensar o el valioso tandem de Bibliotecas Públicas y la Filosofía para Niñas/os

Los espacios comunes, públicos y privados, son una posibilidad no solo arquitectónica. Además, nos pueden ofrecer, si son diseñados para ello, el valor de ciertas prácticas tradicionales o el estímulo del pensamiento en cualquier edad. De esta manera, y gracias a la gran capacidad de la responsable del área de Infantil de la Biblioteca Municipal de Alcázar de San Juan “Miguel de Cervantes”, hemos creado el «Rincón para pensar».

 

Nuestra actividad de Filosofía para Niñas y Niños en este espacio este mes de agosto, y el uso y recurso de cuentos, álbumes ilustrados, ha generado una interesante necesidad de ubicar espacialmente una serie de libros que puedan generarnos el diálogo sobre el pensamiento, la identidad, la familia, las preguntas, etc. No es algo baladí que se puedan observar que estos espacios como recursos que facilitan a las familias los textos, ideas y propuestas. También hace que las personas interesadas en abordar un tema filosófico puedan encontrar el disparador o resorte filosófico para dialogar, reflexionar y pensar conjuntamente sobre diferentes aspectos que les afectan individual y colectivamente.

 

De esta manera, se ha creado este espacio que aglutina libros de FpN ad hoc, pero que también muestra una serie de recursos escritos y en imágenes para que las y los participantes, como sus familias, puedan seguir pensando en casa o en la propia biblioteca. ¿No es esta una manera de enriquecer nuestros espacios públicos? ¿No es esta una preciosa forma de colaborar interdisciplinariamente entre la labor de la biblioteca y la filosofía? Nos gusta entenderlo así.

 

Pasamos a señalar algunos de los títulos que están incorporados a este espacio y que, estamos seguros, seguirá creciendo y modificándose con el andar de nuestra actividad y con las propuestas de ideas de temas de las y los participantes de este espacio para reflexionar, pensar y dialogar democrática y respetuosamente. 

 

No podemos empezar por otro que no sea este, y es que particularmente me sorprendió que ya lo tuvieran en la propia biblioteca. La Mariquita Juanita es una preciosa creación de la filósofa y pedagoga Angélica Sátiro. Su libro nos da a conocer a esta mariquita que va descubriendo el jardín donde vive y sus habitantes: peces, hormigas, una luciérnaga, un grillo, etc. Con ellos irá descubriendo diferentes formas de ser y de vivir que la ayudarán a entender mejor como es el mundo y como es ella misma


Este precioso cuento Pomelo se pregunta de  Ramona Bâdescu y Benjamin Chaud, tiene diferentes temáticas que abordan entre otras a las emociones, pero todos los cuentos los recorre el mismo personaje. En este, particularmente, Pomelo tiene la trompa llena de preguntas: ¿Y si no existiera el huerto? ¿Y si Rita le mirase? ¿Cómo sabemos que es primavera? A esta última cuestión, contesta con una simpática comedia musical. Y después de tanta alegría, Pomelo siente ganas de estar un poco triste. Pero sólo un pelín.

¿Quién quieres ser?, de Carlo Frabetti es un libraco, aunque no apto para primeros lectores.
Su protagonista es Eva. Ella es una niña de 12 años que no tiene claro lo que quiere ser de mayor. Y no porque no se le ocurra nada sino por todo lo contrario, porque se le ocurren muchas opciones. De noche, cuando el cielo estaba lleno de estrellas, quería ser astronauta o astrónoma. Pero por la mañana quería ser escritora para poder plasmar en papel las aventuras que había vivido en sus sueños. Cuando paseaba por el parque quería ser bióloga o veterinaria y cuando iba a la playa fantaseaba con hacerse arqueóloga. ¡Un sinfín de posibilidades!

Papa, explicame el cuento de la vida de Antón Layunta González. Este pequeño cuento, muy bien ilustrado, es una buena lectura para acercar el tema de la muerte a niños a partir de unos ocho años. Se centra en el paso de la vida a la muerte, en el miedo al cambio. Se presentan en él, a través de la vida de una oruga (la protagonista del cuento) diferentes formas de morir, aunque el objetivo es la aceptación del “cambio de estado”.

Mi cuerpo y yo de Jorge Luján. El protagonista de este libro opina que él es muy diferente de su cuerpo, por ejemplo, porque el cuerpo se baña con agua y él con risa o porque su cuerpo duerme de noche y él se escapa a los sueños. Pero al fin lo prefiere entre todos, porque el cuerpo le presta sus ojos.

Soy Feliz de Jimmy Liao es un libro ilustrado al detalle: pequeñas y grandes viñetas a todo color con un lenguaje sincero y directo. En él se dan cita temas universales sobre el amor, el paso del tiempo, la búsqueda y la pérdida. Como Jimmy reconoce, él mismo vivió durante años rodeado de múltiples preocupaciones hasta que descubrió que todas ellas eran cosas por las que no valía la pena preocuparse.

Y podríamos seguir. Si os fijáis en la primera imagen hay una cantidad grande de cuentos para abordar distintas temáticas y un sin fin de narraciones que nos pueden ayudar a establecer un diálogo honesto, sincero y democrático con las niñas y los niños en casa. Por eso, solo me queda invitaros a pasar por vuestra biblioteca o librería más cercana y preguntarle, para ver su cara después: "¿y usted dónde tiene el «rincón de pensar»?"

Feliz lectura, feliz diálogo y feliz verano.
 

domingo, 11 de julio de 2021

En contra de la academia... Bueno, espera.

El otro día discutía, como discuten las personas que se aprecian, con una compañera de profesión de la ya tradicional diferencia entre el docente academicista y el docente didáctico en el mundo de la Filosofía.

 

Desde la Academia el discurso casi siempre es oscuro, salvo honrosas excepciones, de difícil entendimiento y bastante vedado para un grupúsculo de elegidos que portan las esencias, saben los detalles más mínimos y nimios de las estructuras filosóficas de, como se suele llamar en esos entornos, de primer orden y hasta incluso de segundo orden. Como si ya, de partida, la filosofía o el filosofar tuviera, como elegido por un ente invisible, una propuesta eidética, estructural o conceptual más importante y otra que, pobrecita mía, le acompañase y tratara de replicarse como importante.

 

 

También es cierto, como ha apuntado el Prof. Barrientos (Universidad de Sevilla) que la filosofía, y el filosofar en concreto, no puede construirse sin su materia prima, las ideas y las propuestas que esta hace. Sin embargo, cuando accedes a ese lugar llamado academia o cuando acudes a algunos de sus eventos magnánimos, como son sus conferencias, te das cuenta de que las ideas, el compromiso con ellas o la honestidad y coherencia entre pensamiento y acto brillan por su básica ausencia. Más bien existe un endiosamiento a sus portadores, como si hubieran sido iluminados por un ente proverbial y su persona valiese mucho más que lo que está poniendo encima del tapete o comentando de este o aquella autora.

 

En el otro lado, de esta discusión que tuve con mi querida compañera, están los docentes o quienes buscan maneras atractivas o fáciles de acercar el pensamiento, las ideas de autores (y unas pocas autoras) y la aplicación del pensamiento a la realidad del alumnado. Es, sin embargo, paradójico como en muchas ocasiones el profesional de la didáctica o de la aplicación de herramientas filosóficas olvida la historiografía de las ideas o a los autores que las han sostenido y defendido, a veces con su propia vida, o las han desarrollado hasta el punto más fino y exquisito del pensamiento de su época o adelantándose a la esta.

 

Existen, pese a todo, “mercenarios de la didáctica”. Esto es, docentes que les importa un pimiento o un bledo la propia función de la filosofía en la sociedad y se dedican, como lindos papagayos a repetir y reiterar una y otra vez, y sin mover una coma del sitio, lo escrito en algunos apuntes de su facultad o del libro de texto de hace, con suerte, dos leyes educativas anteriores. En este punto, una propuesta de innovación les parece ridícula e impensable y muy alejada de lo que se supone que nos ha dicho la academia que es la filosofía y el filosofar. Todo lo demás, es una pérdida de tiempo o, siendo incluso más afilado, aunque no ingenioso, les parece “cartulinas y ruedines”.

 


Y en todo esto, está el dónde y a quién, obviándose lastimosamente. El entorno educativo, la sociedad que hay detrás y a la educamos está en un lugar tan lejano a esta discusión que parecería hasta ridículo planteársela. Sin embargo, todavía hace falta hacerla, porque todavía hay que justificar que ni la didáctica, y sus herramientas, son ideas de postmodernos relativistas, ni la academia ha muerto para siempre y dentro de esta hay aún profesionales que tratan de ver su trabajo no aislado, sino como motor de muchas otras propuestas subyacentes.

 

Llegando ya a este punto de este escrito, ¿qué nos queda al resto? ¿Posicionarnos como quienes debe elegir entre estudiar saberes científicos o humanísticos? ¿No hay un término medio en el saber riguroso, la investigación de la academia y la aplicación, la innovación docente? ¿Habrá una salida que se dignifique entre el docente académico con un ojo visto en la didáctica y en la innovación docente? ¿Son caminos excluyentes?

 

Algo que debería ser entendido de base es que enseñar filosofía no es solo enseñar contenidos filosóficos, también hay estructuras filosóficas, capacidades y habilidades de pensamiento, como el crítico, que deben ser consideradas y puestas a disposición del alumnado. Ahí, por ejemplo, entrarían pedagogías como la de Paulo Freire o las propuestas de filosóficas y pedagógicas de Lipman y Sharp, en el que la comunidad no es un espacio en el que competir, sino desde donde crecer, escucharse atentamente y descubrir aquella flexibilidad cognitiva que me saca de mi aquí y de mi ahora. Es decir, ya no son ser un yo frente al nosotros, sino ser un nosotros frente al quietismo eidético.

 

Otra cosa que también tendrá que considerarse es que la pedagogía, ya no solo la didáctica, suele ser un desconocido entre los profesionales de la filosofía. No se puede hablar de enseñar filosofía o a filosofar si no se conocen, al menos, aquellos conceptos claves y esenciales que todo docente debe reconocer y aplicar en su aula.

 

Por esto, y por muchas otras cosas que no vienen a cuento en este escrito, debemos rescatar, sin peros, esa simbiosis esencial de la Filosofía Teórica* y la Filosofía Aplicada, porque la parte teórica se desarrolla desde la aplicada y la aplicada no tiene sentido sin una cara teórica que la sustente y le de cobijo. No se puede enseñar pensamiento crítico sin lógica informal, como no se puede hacer un taller en el que se aborde la cuestión fenomenológica sin haberla estudiado.

 


Puede que por eso sea tan esencial, cada vez más, rescatar el valor que tiene la comunidad, los espacios de crecimiento y de reflexión en los que constantemente se ponen a prueba los conocimientos y se aplican a contextos concretos. Esto es, se baja la filosofía, o su valor teórico, a la calle y se desarrollan sus propuestas hasta su fin o su incapacidad. Como aquella comunidad científica que cuestiona sus avances probándolos una y otra vez o este espacio del que escapar de la individualidad hacia lo social, como apuntaba Emmanuel Mounier. Un comunitarismo que rompa al sujeto.

A lo que no podemos aspirar, o al menos no lo que demanda la filosofía que viene, es a un debate constante, un cabreo contra lo que no es lo mío y una postura que no sea dialogada y entendida. O simplemente, a conceder la entidad de realidad mínima al otro, al producto del saber y a su aplicación en un contexto determinado. Una comunidad, al estilo sharpiano, en el que cada individuo tenga un valor en sí mismo, una voz digna de ser escucha y no propongamos una jerarquía de base o la invisibilidad de unos por el protagonismo de otras áreas.

 

Puede que, como conclusión, nos falte a todos los agentes de esta insulsa pelea, humildad, escucha y voluntad para llegar al entendimiento, con el fin de conseguir alcanzar horizontes de encuentro, en lugar de seguir replicando las disputas políticas por no llegar a consensos en políticas educativas, por solo mencionar la que nos compete.

 

*Entiéndase aquí también a la Filosofía Práctica dentro de la Filosofía Teórica.

martes, 6 de julio de 2021

Resumen: XV Café Filosófico Virtual: "¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia"?

 ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.

 

Comenzamos nuestro Café Filosófico Virtual número 15 saludando a las personas nuevas y también encontrando con sorpresa cómo mucha gente se había ido de vacaciones o ya tenía ocupaciones veraniegas. Razón de más para tomarnos un descanso de cara al próximo curso.

Sin embargo, no podríamos empezar de otra manera que no fuera con este disparador para la ocasión: en los siguientes 3 textos tienes huecos que debes tratar de rellenar con las
palabras que te parezcan más adecuadas y que den mejor sentido a tu
interpretación de los textos.


1. La filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las
respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de _______: educó moralmente a
toda una ______________________ cuestionándolos con sus preguntas.
Eduardo Infante
2. Detestaría regresar a la orgía de ______________ y sin sentido que nos hacía
___________ productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países
pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros
puedan seguir acumulando sus __________.
Carlos Candel.
3. Conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su
fin, aparecerán nuevos e incalculables _____________ y de la acción _______. Por
el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una _____________.
Carbajal, I. J. H.


Por otro lado, estos fueron los textos que fuimos abordando durante toda la actividad:

1. ¿Qué puede aportar la filosofía, que tiene más que ver con preguntar que con responder?16:26 - 17:50
Seguimos abordando los últimos minutos del vídeo #TagdelaPandemia del prof. de Filosofía Fernando Puyó en su canal (Leyendo Historia de la Filosofía).

-Byung-Chul: “Somos NOSOTROS, PERSONAS dotadas de RAZÓN, quienes tenemos que repensar y restringir radicalmente el capitalismo destructivo, y también nuestra ilimitada y destructiva movilidad, para salvarnos a nosotros, para salvar el clima y nuestro bello planeta”

-Eduardo Infante: “la filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de preguntar: educó moralmente a toda una generación de ciudadanos cuestionándolos con sus preguntas. Quizá lo importante no sea tanto preguntarnos por la sociedad que vendrá tras el coronavirus, intentando ejercer de adivinos, sino más bien preguntarnos por la sociedad que queremos construir, ejerciendo de ciudadanos”

-Espinoza Pino: “ante los grandes males no hay salida individual que valga, y que lo único que podrá resguardarnos de la tormenta es el apoyo mutuo. También será la mejor virtud para transitar hacia una sociedad que merezca la pena ser vivida”.


2. ¿Cómo te gustaría que fuera el mundo tras las crisis?
Pues yo, lo siento, pero no quiero volver a la “normalidad”. No anhelo volver a las caravanas diarias para ir al trabajo, a pasar menos tiempo con mi familia, ni a ver la “boina” negra amenazando el cielo de Madrid, a una educación segregadora y con ratios insostenibles, a la precariedad de la Sanidad, al elitismo de que gane más el que más dinero sea capaz de producir menospreciando labores tan fundamentales en este crisis como las de limpiar, reponer o entregar productos, cuidar a los mayores…

Detestaría regresar a la orgía de consumismo compulsivo y sin sentido que nos hacía comprar productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros puedan seguir acumulando sus riquezas, sólo por el hecho de que esas prendas son baratas y de temporada. Tampoco quiero recuperar esa proximidad ficticia que nos hacía llamar de vez en cuando y casi rutinariamente a nuestros familiares más cercanos, sin importarnos realmente por sus vidas; ni a cruzarme de nuevo con los vecinos en el ascensor sin mirarnos a los ojos y sonreírnos, conscientes de que la vida nos pasa a todos. Ni a seguir viviendo ajeno al resto del mundo, encapsulado en mi “privilegiado” modo de vida. Ni a continuar viendo a los inmigrantes con miedo, como enemigos a los que hay que cerrar el paso con concertinas o muros. No, no quiero volver a la normalidad de la que todo el mundo habla (…). Siento que no se habla de lo importante. No se trata de vencer al coronavirus, ni siquiera de cómo voy a sobrevivir este mes. Se trata de cuestionar nuestro modo de vida para poder seguir viviendo más allá de un mes, de un año o una década, y de que nuestros hijos, hijas y aquellos que están por venir también puedan hacerlo (…).Por eso, me gustaría que no volviéramos a la normalidad, que no cayéramos en el fatalismo de que no se puede hacer nada, de que ya está todo decidido. Puede que así sea, pero me resisto a ello.
Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

3. La filosofía nos muestra un camino de justicia
No es lo mismo [sostienen] pensar en tiempos de este coronavirus desde los países europeos con sus sistemas de salud, que se han visto rebasados y sus economías que anticipan una crisis, que, desde los países latinoamericanos, con sistemas de salud que ya estaban de por sí saturados y desabastecidos, con economías para las que esta crisis será sumada a las otras. [Y añaden:] Es corto de miras y eurocéntrico juzgar que el encierro que se vive en España, Italia o Francia es solo por coerción del Estado, sin siquiera hacer el ejercicio de imaginación de que, en otras latitudes, por ejemplo, en México, esto ha sido el privilegio de unos cuantos. [Se reafirman en que] las interpretaciones que la filosofía tiene que hacer han de ser más plurales, más sensatas y más respetuosas de las diferencias (p. 1).


(…) conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su fin, aparecerán nuevos e incalculables horizontes del pensar y de la acción colectiva. Por el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una solidaridad global, aun cuando se sabe que los países con más recursos económicos están acaparando los insumos, los ventiladores, las medicinas; aun cuando quedarse en casa es un privilegio de clases sociales a lo largo y ancho del mundo
González & Martínez, 2020, p. 5 Filosofía y pandemia Sophia, Colección de Filosofía de la Educación, núm. 30, pp. 245-272, 2021 Universidad Politécnica Salesiana.

4. El triángulo: filosofía, ciencia y COVID-19
En la antigüedad, por ejemplo, en el mundo griego o en el tiempo medieval donde nacen las universidades con sus cuatro formaciones iniciales (Teología, Filosofía, Medicina y Derecho),la filosofía, en tanto que disciplina, estaba bien delimitada, al menos en lo que se refiere a su concepto, su relación era pues directa con el conocimiento.[...]A través del tiempo ciertas personas, alrededor del siglo XVIII, empezaron a cuestionar la diferencia entre el teólogo que decía su verdad, y en ello poseía su autoridad, y el filósofo que hacía lo mismo. Esas personas comenzaron a llamarse científicos. Postularon que la verdad se descubre empíricamente y que no es deducible de leyes naturales o de ordenamientos divinos. La realidad podía ser descubierta en el mundo actual a través de métodos particulares que se denominaban métodos científicos. Por primera vez, se dio un divorcioentre la ciencia y la filosofía. Antes, las dos palabras se utilizaban para significar más o menos lo mismo.

Filosofía y ciencia se han escindido, han pasado a ser dos disciplinas distintas, que en algún punto se tocan y retroalimentan, pero con dicha ruptura ya no sabemos con tanta certeza a qué se refiere la primera, hasta dónde llega su injerencia, su campo de estudio. Mientras que la ciencia nos queda bastante claro al saber que tiene una parte experimental (empírica) y que además posee un método bien definido.

Wallerstein en ese mismo texto, haciendo uso de la triada platónica nos dice que a la ciencia le interesó únicamente la verdad (en tanto que conocimiento), mientras que la filosofía, producto del divorcio, se quedó con las preguntas acerca de la belleza y de lo que es bueno.

Mario Bunge recupera la relación entre ciencia y filosofía, pensando solamente en la Filosofía de la ciencia, como aquella reflexión y crítica de la ciencia y su método, porque después de todo pensar en y a la ciencia no es propiamente algo científico, es en todo caso lo filosófico. Lo cierto es que mientras que la ciencia parece dar pasos enormes en cuanto a su producción se refiere, la filosofía, desde su despliegue histórico, da la sensación de estar estancada, de ser una suerte de aporía, discusión sin final, estéril y hasta ociosa, en gran razón por eso en años recientes se planteó (y ejecutó) su eliminación en los programas de estudio de bachillerato, por no encontrarle una utilidad.

Regresando a la situación que tenemos derivada del Coronavirus: ¿quién va a solucionar el problema? ¿la ciencia o la filosofía? Sin duda los encargados de encontrar una vacuna serán los científicos, la esperanza está puesta en los hombros de la ciencia. ¿Entonces cuál es el papel de la filosofía en todo esto? Si la solución de la pandemia no está en los filósofos: ¿por qué todos ellos están escribiendo con urgencia sobre esto?

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020 La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

5. Un diccionario para la pandemia para comprender el mundo que viene
La puesta en marcha de un diccionario filosófico audiovisual sobre nuevas perspectivas para viejos conceptos, se ve asociada en principio a la covid-19, porque su idea nació en el seno del proyecto BIFISO, y eso explica que los miembros de dicho proyecto puedan mostrarse más activos en un primer momento al grabar las voces iniciales.

Sin embargo, se trata de una obra totalmente abierta y coral, que debe cobrar vida propia, e ir creciendo con arreglo al impulso de sus diversos autores, que por otra parte dejarán su sello personal a través de sus colaboraciones.

https://youtu.be/p9uV16WXWoU

Concluimos la actividad invitado a las y los participantes que eligieran su tema favorito para desarrollarlo en el próximo Café Filosófico Virtual que se celebrará ya en septiembre, una vez que pasemos las vacaciones. Y el tema más votado fue:

"¿Qué es el tiempo?"

Este Café Filosófico Virtual se celebrará el 19 de septiembre a las 17:00 (hora española)

Referencias
https://youtu.be/prfUJeCoFqQ

https://lostemasdefilosofia.wordpress.com/acerca-de/algunos-temas/el-tag-de-la-filosofia-del-confinamiento/

Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

https://www.eldiario.es/historias-del-coronavirus/quiero-volver-normalidad_132_1211033.html

González Valerio, María Antonia & Martínez Ruiz, Rosaura. 2020. Covid-19: crítica en tiempos enfermos. Filosofía&Co.

Carbajal, I. J. H. (2020). La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Revista De Filosofía: Reflexiones Marginales.

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020. Latinex. La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

Diccionario filosófico COVID-19

http://ifs.csic.es/en/diccionario-filosofico-covid19



 

La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre:[...] el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual.
Epicteto