Koiné: Lengua común o habla común. Pretende generar unas actividades de Filosofía Aplicada y prácticas filosóficas dirigidas y animadas por Jorge Sánchez-Manjavacas Mellado.
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La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre:[...] el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual.
Epicteto

domingo, 17 de noviembre de 2013

Resumen: IX Café Filosófico Korova Criptana ¿Para qué sirve el arte? 9/11/13



El café filosófico comenzó con total normalidad recordando las normas que son obligatorias de cumplir para el correcto funcionamiento de la actividad.
Una vez que todas las personas que allí se encontraban las aceptaron y las entendieron, empezamos la actividad basándonos en la pregunta primordial y que da título a la actividad. No buscabamos una definición, que por otro lado pudimos ir concluyendo  mientras tratábamos de encotnrar los diferentes usos del arte. 





Y así fue resultando, desde la utilidad económica, la utilidad estética, la didáctica, la espiritual, etc. Todas las cualidades y usos que tenemos del arte fueron saliendo poco a poco en la actividad.
Durante la actividad también leímos el siguiente texto:

De lo que hemos dicho se desprende que la tarea del poeta es describir no lo que ha acontecido, sino lo que podría haber ocurrido, esto es, tanto lo que es posible como probable o necesario. La distinción entre el historiador y el poeta no consiste en que uno escriba en prosa y el otro en verso; se podrá trasladar al verso la obra de Herodoto, y ella seguiría siendo una clase de historia. La diferencia reside en que uno relata lo que ha sucedido, y el otro lo que podría haber acontecido. De aquí que la poesía sea más filosófica y de mayor dignidad que la historia, puesto que sus afirmaciones son más bien del tipo de las universales, mientras que las de la historia son particulares.
 Poética, Aristóteles, capítulo IX.

Una vez concluido este, también hablámos del concepto de mímesis y de catarsis en el mismo filósofo. Fue muy útil una vez que contiuamos  hablando de los diferentes usos que tienen algunos artes en particular, tal es el caso de la música. Que mueve nuestro ánimo, nos conmueve, nos emociona y hasta nos hace enfurecer. Para tal discurso, Schopenhauer fue elegido como el estandarte y de él leimos el siguiente texto:


La música puede ser comparada con una lengua universal, cuya cualidad y elocuencia supera con mucho a todos los idiomas de la tierra.
Arthur Schopenhauer, El mundo como voluntad y representación,  Ed. Porrúa,  México, 1998. Pág. 203
Nuestro mundo no es más que la manifestación de las ideas en la multiplicidad por medio de la individualidad […]. La música no es la copia de las ideas, sino de la voluntad misma, cuya objetividad está constituida por las ideas. Por esto el efecto de la música es mucho más poderoso y penetrante que el de las otras artes, pues esta solo nos reproducen sombras, mientras que ella esencias.
Ibídem, Pág. 204
El carácter lento o ligero en la melodía es la expresión del goce o dolor, entre más lento es más doloroso, por las dificultades que arrastra el no encontrar la tónica.
Ibídem. Pág. 206


También, concluimos el caracter poderoso del arte, el desgarro profundo que puede causar en nosotros o cómo nos da el poder y las herraminetas de poder modificar el pensamiento o los gustos mediante el marketing. Algunos de los asistentes lo denominaron un posible arte considerado oficialmente en el futuro.
Nietzsche ayudó a continuar a desentrañar la fuerza y el poder que ejerce el arte en los seres humanos:


¡El arte y sólo el arte! Él es el magno elemento que hace posible la vida, que seduce la vida, que estimula la vida.

El arte como única contra-fuerza superior a toda voluntad de negación de la vida, como lo anti-cristiano, lo anti-búdico, anti-nihilista por excelencia.

El arte como la redención del cognoscente, -del hombre que percibe, quiere percibir, el carácter pavoroso y problemático de la existencia; del hombre trágicamente cognoscente.

El arte como la redención del hombre que obra, -del hombre que no sólo percibe, sino vive, quiere vivir, el carácter pavoroso y problemático de la existencia; del hombre trágicamente militante, del héroe.

El arte como la redención del hombre que sufre – como camino a estados donde se quiere, transfigura y diviniza el sufrimiento; donde el sufrimiento es una modalidad del gran éxtasis
NIETZSCHE, F. La voluntad de poder. Buenos Aires: Editorial Poseidón, 1947. P. 289.
 Por último, discutimos acerca de la función actual del arte y del problema de la "estetización" de todo lo real. Así como la banalización del arte y su conscuente pérdida de valor o la ortodoxia artística que tiene el dudoso poder de afirmar qué es arte y qué no lo es.
Tras lo cual y para concluir terminamos leyendo un texto de un filósofo contemporáneo:



En estas épocas, triunfa lo fantástico, lo mítico, lo simbólico como embestida de la realidad factual por parte de la imaginación, de las fantasías, de las identificaciones antropomórficas; y esta actividad de embestida de lo exterior, de lo «dado», podríamos decir, por parte de la imaginación se origina en la presión de las emociones: ante todo, en cuanto que la ligereza y la frivolidad de la poesía sirve para aplacar temporalmente el ánimo excesivamente pasional. VATTIMO, G. “La voluntad de poder como arte”. En: Las aventuras de la diferencia. Pensar después de Nietzsche y Heidegger, Barcelona, Península, 1998.

Para concluir, elegimos el tema del próximo Café Filosófico entre todos: ¿Somos realmente libres? (Recordamos que este tema fue con el que comenzamos la andadura de los cafés filosóficos hace 2 años)



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