Koiné: Lengua común que se establece unificando los rasgos de diversas lenguas o dialectos. Pretende generar actividades de Filosofía aplicada y prácticas filosóficas en personas de todas las edades.

domingo, 11 de julio de 2021

En contra de la academia... Bueno, espera.

El otro día discutía, como discuten las personas que se aprecian, con una compañera de profesión de la ya tradicional diferencia entre el docente academicista y el docente didáctico en el mundo de la Filosofía.

 

Desde la Academia el discurso casi siempre es oscuro, salvo honrosas excepciones, de difícil entendimiento y bastante vedado para un grupúsculo de elegidos que portan las esencias, saben los detalles más mínimos y nimios de las estructuras filosóficas de, como se suele llamar en esos entornos, de primer orden y hasta incluso de segundo orden. Como si ya, de partida, la filosofía o el filosofar tuviera, como elegido por un ente invisible, una propuesta eidética, estructural o conceptual más importante y otra que, pobrecita mía, le acompañase y tratara de replicarse como importante.

 

 

También es cierto, como ha apuntado el Prof. Barrientos (Universidad de Sevilla) que la filosofía, y el filosofar en concreto, no puede construirse sin su materia prima, las ideas y las propuestas que esta hace. Sin embargo, cuando accedes a ese lugar llamado academia o cuando acudes a algunos de sus eventos magnánimos, como son sus conferencias, te das cuenta de que las ideas, el compromiso con ellas o la honestidad y coherencia entre pensamiento y acto brillan por su básica ausencia. Más bien existe un endiosamiento a sus portadores, como si hubieran sido iluminados por un ente proverbial y su persona valiese mucho más que lo que está poniendo encima del tapete o comentando de este o aquella autora.

 

En el otro lado, de esta discusión que tuve con mi querida compañera, están los docentes o quienes buscan maneras atractivas o fáciles de acercar el pensamiento, las ideas de autores (y unas pocas autoras) y la aplicación del pensamiento a la realidad del alumnado. Es, sin embargo, paradójico como en muchas ocasiones el profesional de la didáctica o de la aplicación de herramientas filosóficas olvida la historiografía de las ideas o a los autores que las han sostenido y defendido, a veces con su propia vida, o las han desarrollado hasta el punto más fino y exquisito del pensamiento de su época o adelantándose a la esta.

 

Existen, pese a todo, “mercenarios de la didáctica”. Esto es, docentes que les importa un pimiento o un bledo la propia función de la filosofía en la sociedad y se dedican, como lindos papagayos a repetir y reiterar una y otra vez, y sin mover una coma del sitio, lo escrito en algunos apuntes de su facultad o del libro de texto de hace, con suerte, dos leyes educativas anteriores. En este punto, una propuesta de innovación les parece ridícula e impensable y muy alejada de lo que se supone que nos ha dicho la academia que es la filosofía y el filosofar. Todo lo demás, es una pérdida de tiempo o, siendo incluso más afilado, aunque no ingenioso, les parece “cartulinas y ruedines”.

 


Y en todo esto, está el dónde y a quién, obviándose lastimosamente. El entorno educativo, la sociedad que hay detrás y a la educamos está en un lugar tan lejano a esta discusión que parecería hasta ridículo planteársela. Sin embargo, todavía hace falta hacerla, porque todavía hay que justificar que ni la didáctica, y sus herramientas, son ideas de postmodernos relativistas, ni la academia ha muerto para siempre y dentro de esta hay aún profesionales que tratan de ver su trabajo no aislado, sino como motor de muchas otras propuestas subyacentes.

 

Llegando ya a este punto de este escrito, ¿qué nos queda al resto? ¿Posicionarnos como quienes debe elegir entre estudiar saberes científicos o humanísticos? ¿No hay un término medio en el saber riguroso, la investigación de la academia y la aplicación, la innovación docente? ¿Habrá una salida que se dignifique entre el docente académico con un ojo visto en la didáctica y en la innovación docente? ¿Son caminos excluyentes?

 

Algo que debería ser entendido de base es que enseñar filosofía no es solo enseñar contenidos filosóficos, también hay estructuras filosóficas, capacidades y habilidades de pensamiento, como el crítico, que deben ser consideradas y puestas a disposición del alumnado. Ahí, por ejemplo, entrarían pedagogías como la de Paulo Freire o las propuestas de filosóficas y pedagógicas de Lipman y Sharp, en el que la comunidad no es un espacio en el que competir, sino desde donde crecer, escucharse atentamente y descubrir aquella flexibilidad cognitiva que me saca de mi aquí y de mi ahora. Es decir, ya no son ser un yo frente al nosotros, sino ser un nosotros frente al quietismo eidético.

 

Otra cosa que también tendrá que considerarse es que la pedagogía, ya no solo la didáctica, suele ser un desconocido entre los profesionales de la filosofía. No se puede hablar de enseñar filosofía o a filosofar si no se conocen, al menos, aquellos conceptos claves y esenciales que todo docente debe reconocer y aplicar en su aula.

 

Por esto, y por muchas otras cosas que no vienen a cuento en este escrito, debemos rescatar, sin peros, esa simbiosis esencial de la Filosofía Teórica* y la Filosofía Aplicada, porque la parte teórica se desarrolla desde la aplicada y la aplicada no tiene sentido sin una cara teórica que la sustente y le de cobijo. No se puede enseñar pensamiento crítico sin lógica informal, como no se puede hacer un taller en el que se aborde la cuestión fenomenológica sin haberla estudiado.

 


Puede que por eso sea tan esencial, cada vez más, rescatar el valor que tiene la comunidad, los espacios de crecimiento y de reflexión en los que constantemente se ponen a prueba los conocimientos y se aplican a contextos concretos. Esto es, se baja la filosofía, o su valor teórico, a la calle y se desarrollan sus propuestas hasta su fin o su incapacidad. Como aquella comunidad científica que cuestiona sus avances probándolos una y otra vez o este espacio del que escapar de la individualidad hacia lo social, como apuntaba Emmanuel Mounier. Un comunitarismo que rompa al sujeto.

A lo que no podemos aspirar, o al menos no lo que demanda la filosofía que viene, es a un debate constante, un cabreo contra lo que no es lo mío y una postura que no sea dialogada y entendida. O simplemente, a conceder la entidad de realidad mínima al otro, al producto del saber y a su aplicación en un contexto determinado. Una comunidad, al estilo sharpiano, en el que cada individuo tenga un valor en sí mismo, una voz digna de ser escucha y no propongamos una jerarquía de base o la invisibilidad de unos por el protagonismo de otras áreas.

 

Puede que, como conclusión, nos falte a todos los agentes de esta insulsa pelea, humildad, escucha y voluntad para llegar al entendimiento, con el fin de conseguir alcanzar horizontes de encuentro, en lugar de seguir replicando las disputas políticas por no llegar a consensos en políticas educativas, por solo mencionar la que nos compete.

 

*Entiéndase aquí también a la Filosofía Práctica dentro de la Filosofía Teórica.

martes, 6 de julio de 2021

Resumen: XV Café Filosófico Virtual: "¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia"?

 ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.

 

Comenzamos nuestro Café Filosófico Virtual número 15 saludando a las personas nuevas y también encontrando con sorpresa cómo mucha gente se había ido de vacaciones o ya tenía ocupaciones veraniegas. Razón de más para tomarnos un descanso de cara al próximo curso.

Sin embargo, no podríamos empezar de otra manera que no fuera con este disparador para la ocasión: en los siguientes 3 textos tienes huecos que debes tratar de rellenar con las
palabras que te parezcan más adecuadas y que den mejor sentido a tu
interpretación de los textos.


1. La filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las
respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de _______: educó moralmente a
toda una ______________________ cuestionándolos con sus preguntas.
Eduardo Infante
2. Detestaría regresar a la orgía de ______________ y sin sentido que nos hacía
___________ productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países
pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros
puedan seguir acumulando sus __________.
Carlos Candel.
3. Conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su
fin, aparecerán nuevos e incalculables _____________ y de la acción _______. Por
el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una _____________.
Carbajal, I. J. H.


Por otro lado, estos fueron los textos que fuimos abordando durante toda la actividad:

1. ¿Qué puede aportar la filosofía, que tiene más que ver con preguntar que con responder?16:26 - 17:50
Seguimos abordando los últimos minutos del vídeo #TagdelaPandemia del prof. de Filosofía Fernando Puyó en su canal (Leyendo Historia de la Filosofía).

-Byung-Chul: “Somos NOSOTROS, PERSONAS dotadas de RAZÓN, quienes tenemos que repensar y restringir radicalmente el capitalismo destructivo, y también nuestra ilimitada y destructiva movilidad, para salvarnos a nosotros, para salvar el clima y nuestro bello planeta”

-Eduardo Infante: “la filosofía es un arte que tiene más que ver con las preguntas que con las respuestas. Sócrates fue un maestro en el arte de preguntar: educó moralmente a toda una generación de ciudadanos cuestionándolos con sus preguntas. Quizá lo importante no sea tanto preguntarnos por la sociedad que vendrá tras el coronavirus, intentando ejercer de adivinos, sino más bien preguntarnos por la sociedad que queremos construir, ejerciendo de ciudadanos”

-Espinoza Pino: “ante los grandes males no hay salida individual que valga, y que lo único que podrá resguardarnos de la tormenta es el apoyo mutuo. También será la mejor virtud para transitar hacia una sociedad que merezca la pena ser vivida”.


2. ¿Cómo te gustaría que fuera el mundo tras las crisis?
Pues yo, lo siento, pero no quiero volver a la “normalidad”. No anhelo volver a las caravanas diarias para ir al trabajo, a pasar menos tiempo con mi familia, ni a ver la “boina” negra amenazando el cielo de Madrid, a una educación segregadora y con ratios insostenibles, a la precariedad de la Sanidad, al elitismo de que gane más el que más dinero sea capaz de producir menospreciando labores tan fundamentales en este crisis como las de limpiar, reponer o entregar productos, cuidar a los mayores…

Detestaría regresar a la orgía de consumismo compulsivo y sin sentido que nos hacía comprar productos innecesarios y de mala calidad, fabricados en países pobres por personas pobres en condiciones de semiesclavitud, para que otros puedan seguir acumulando sus riquezas, sólo por el hecho de que esas prendas son baratas y de temporada. Tampoco quiero recuperar esa proximidad ficticia que nos hacía llamar de vez en cuando y casi rutinariamente a nuestros familiares más cercanos, sin importarnos realmente por sus vidas; ni a cruzarme de nuevo con los vecinos en el ascensor sin mirarnos a los ojos y sonreírnos, conscientes de que la vida nos pasa a todos. Ni a seguir viviendo ajeno al resto del mundo, encapsulado en mi “privilegiado” modo de vida. Ni a continuar viendo a los inmigrantes con miedo, como enemigos a los que hay que cerrar el paso con concertinas o muros. No, no quiero volver a la normalidad de la que todo el mundo habla (…). Siento que no se habla de lo importante. No se trata de vencer al coronavirus, ni siquiera de cómo voy a sobrevivir este mes. Se trata de cuestionar nuestro modo de vida para poder seguir viviendo más allá de un mes, de un año o una década, y de que nuestros hijos, hijas y aquellos que están por venir también puedan hacerlo (…).Por eso, me gustaría que no volviéramos a la normalidad, que no cayéramos en el fatalismo de que no se puede hacer nada, de que ya está todo decidido. Puede que así sea, pero me resisto a ello.
Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

3. La filosofía nos muestra un camino de justicia
No es lo mismo [sostienen] pensar en tiempos de este coronavirus desde los países europeos con sus sistemas de salud, que se han visto rebasados y sus economías que anticipan una crisis, que, desde los países latinoamericanos, con sistemas de salud que ya estaban de por sí saturados y desabastecidos, con economías para las que esta crisis será sumada a las otras. [Y añaden:] Es corto de miras y eurocéntrico juzgar que el encierro que se vive en España, Italia o Francia es solo por coerción del Estado, sin siquiera hacer el ejercicio de imaginación de que, en otras latitudes, por ejemplo, en México, esto ha sido el privilegio de unos cuantos. [Se reafirman en que] las interpretaciones que la filosofía tiene que hacer han de ser más plurales, más sensatas y más respetuosas de las diferencias (p. 1).


(…) conforme avance la pandemia e incluso cuando esta, por curso propio, alcance su fin, aparecerán nuevos e incalculables horizontes del pensar y de la acción colectiva. Por el momento, el más grande es el de construir y actuar desde una solidaridad global, aun cuando se sabe que los países con más recursos económicos están acaparando los insumos, los ventiladores, las medicinas; aun cuando quedarse en casa es un privilegio de clases sociales a lo largo y ancho del mundo
González & Martínez, 2020, p. 5 Filosofía y pandemia Sophia, Colección de Filosofía de la Educación, núm. 30, pp. 245-272, 2021 Universidad Politécnica Salesiana.

4. El triángulo: filosofía, ciencia y COVID-19
En la antigüedad, por ejemplo, en el mundo griego o en el tiempo medieval donde nacen las universidades con sus cuatro formaciones iniciales (Teología, Filosofía, Medicina y Derecho),la filosofía, en tanto que disciplina, estaba bien delimitada, al menos en lo que se refiere a su concepto, su relación era pues directa con el conocimiento.[...]A través del tiempo ciertas personas, alrededor del siglo XVIII, empezaron a cuestionar la diferencia entre el teólogo que decía su verdad, y en ello poseía su autoridad, y el filósofo que hacía lo mismo. Esas personas comenzaron a llamarse científicos. Postularon que la verdad se descubre empíricamente y que no es deducible de leyes naturales o de ordenamientos divinos. La realidad podía ser descubierta en el mundo actual a través de métodos particulares que se denominaban métodos científicos. Por primera vez, se dio un divorcioentre la ciencia y la filosofía. Antes, las dos palabras se utilizaban para significar más o menos lo mismo.

Filosofía y ciencia se han escindido, han pasado a ser dos disciplinas distintas, que en algún punto se tocan y retroalimentan, pero con dicha ruptura ya no sabemos con tanta certeza a qué se refiere la primera, hasta dónde llega su injerencia, su campo de estudio. Mientras que la ciencia nos queda bastante claro al saber que tiene una parte experimental (empírica) y que además posee un método bien definido.

Wallerstein en ese mismo texto, haciendo uso de la triada platónica nos dice que a la ciencia le interesó únicamente la verdad (en tanto que conocimiento), mientras que la filosofía, producto del divorcio, se quedó con las preguntas acerca de la belleza y de lo que es bueno.

Mario Bunge recupera la relación entre ciencia y filosofía, pensando solamente en la Filosofía de la ciencia, como aquella reflexión y crítica de la ciencia y su método, porque después de todo pensar en y a la ciencia no es propiamente algo científico, es en todo caso lo filosófico. Lo cierto es que mientras que la ciencia parece dar pasos enormes en cuanto a su producción se refiere, la filosofía, desde su despliegue histórico, da la sensación de estar estancada, de ser una suerte de aporía, discusión sin final, estéril y hasta ociosa, en gran razón por eso en años recientes se planteó (y ejecutó) su eliminación en los programas de estudio de bachillerato, por no encontrarle una utilidad.

Regresando a la situación que tenemos derivada del Coronavirus: ¿quién va a solucionar el problema? ¿la ciencia o la filosofía? Sin duda los encargados de encontrar una vacuna serán los científicos, la esperanza está puesta en los hombros de la ciencia. ¿Entonces cuál es el papel de la filosofía en todo esto? Si la solución de la pandemia no está en los filósofos: ¿por qué todos ellos están escribiendo con urgencia sobre esto?

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020 La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

5. Un diccionario para la pandemia para comprender el mundo que viene
La puesta en marcha de un diccionario filosófico audiovisual sobre nuevas perspectivas para viejos conceptos, se ve asociada en principio a la covid-19, porque su idea nació en el seno del proyecto BIFISO, y eso explica que los miembros de dicho proyecto puedan mostrarse más activos en un primer momento al grabar las voces iniciales.

Sin embargo, se trata de una obra totalmente abierta y coral, que debe cobrar vida propia, e ir creciendo con arreglo al impulso de sus diversos autores, que por otra parte dejarán su sello personal a través de sus colaboraciones.

https://youtu.be/p9uV16WXWoU


Referencias
https://youtu.be/prfUJeCoFqQ

https://lostemasdefilosofia.wordpress.com/acerca-de/algunos-temas/el-tag-de-la-filosofia-del-confinamiento/

Carlos Candel. El diario.es mayo 2020 “No quiero volver a la normalidad”

https://www.eldiario.es/historias-del-coronavirus/quiero-volver-normalidad_132_1211033.html

González Valerio, María Antonia & Martínez Ruiz, Rosaura. 2020. Covid-19: crítica en tiempos enfermos. Filosofía&Co.

Carbajal, I. J. H. (2020). La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Revista De Filosofía: Reflexiones Marginales.

Irving Jesús Hernández Carbajal, May 1, 2020. Latinex. La relación entre el virus COVID-19 y la filosofía actual. Una propuesta de no sólo pensar filosóficamente al COVID-19, también reflexionar a la filosofía misma desde la situación actual

Diccionario filosófico COVID-19

http://ifs.csic.es/en/diccionario-filosofico-covid19



 

sábado, 26 de junio de 2021

XV Café Filosófico Virtual: “¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia?”

Con los calores del recién estrenado verano os invitamos al Café Filosófico Virtual número 15 con el que pondremos fin a la 2ª temporada de Cafés Filosóficos Virtuales de este año 2020-2021.
Para esta sesión abordaremos la segunda parte del Café Filosófico anterior en el que nos preguntamos: "¿Qué hemos aprendido de la pandemia?" (entra en el enlace para ver el resumen de los textos, referencias o el podcast)


Encuentra más información en nuestras redes sociales: Facebook, Instagram, Twitter o en nuestro canal de Youtube
Recuerda que si quieres participar tienes que rellenar este formulario previamente.

Nuestra máxima es muy simple:

"No es suficiente tener el valor en tus convicciones, también debes tener el valor de que tus convicciones sean desafiadas." Christopher Phillipps - Sócrates Café

"La filosofía aplicada no pretende dar discursos de filosofía" Entrevista a José Barrientos

 

En esta ocasión conocemos nuevo material, esta vez para la formación del profesorado, relacionado con la Filosofía Aplicada Experiencial. El autor de este libro, el prof. de la Universidad de Sevilla, José Barrientos Rastrojo, nos arroja un poco de luz sobre qué es esto de la Filosofía Aplicada Experiencial y cómo se pueden aplicar a contexto como las cárceles, grupos de pueblos originarios mesoamericanos o mujeres que son o han sido trabajadoras sexuales.

 https://youtu.be/0nCpXHtfX8k

domingo, 6 de junio de 2021

Resumen del XIV Café Filosófico Virtual: "¿Qué hemos aprendido de la pandemia?"

 ** Aviso ** Esto es un resumen de la actividad. Puede contener equívocos y algunos comentarios o aportaciones que se hicieron pero que no se se recopilaron.



 

Escucha nuestro Podcast de la actividad aquí

 No es fácil hablar de temas, al menos de manera neutralmente reflexiva, que nos quedan tan cerca y todavía no han concluido. Decíamos en la sesión que es sabido el lema que indica que la filosofía siempre llega tarde y no es por despiste. Lo hace para poder separarse emocionalmente de las situaciones complejas que pueden ser traumáticas o que pueden hacernos daño. Sin embargo, hemos tenido el valor de adentrarnos en un tema tan complejo y difícil como este.

Para esta sesión buscamos un disparador reflexivo que intetara mirar a abril-mayo de 2020 y de esa manera poder comentar qué hemos aprendido y qué malos hábitos podríamos haber adquirido tras esta situación que nos ha tocado afrontar repentinamente y que nos ha llevado a encerrarnos en casa y en nuestros pensamiento de una manera repentina. Este fue el resultado de la gente que participó.


He aprendido

Mal hábito

D

1. Llevarme mejor con las tecnologías para mantener el contacto con gente querida

2. Teletrabajar porque es cómodo y ganas calidad de vida

1. He dejado de llamar tanto o de quedar con la gente para sustituirlo por las tecnologías. 

2. No relacionarte con tus compañeros de trabajo puede aumentar las sospechas entre compañeros.

M

1. He aprendido a parar y a estar tranquila y disfrutar de mi familia. Es importante reservar un espacio para una persona

2. Me ha hecho reflexionar sobre la vida y a cuestionarte las cosas que realmente quieres o las dejas pasar. 

1. Me he descubierto un poco ingenua/idealista. Pensaba que tras esto podríamos llegar a ser más conscientes de los lazos con la naturaleza y a darnos cuenta cómo es nuestra forma de vivir capitalista. 

2. El hecho de no poder estar juntos y no convivir con los compañeros de trabajo, repercute en la comodidad o complicidad entre compañeros. La actitud cambia. 

M

1. He tomado conciencia de la fragilidad. Esto te ata más a la gente que quieres, se sufre más.

2. He tomado conciencia ecológica. Prescindo más de cosas superfluas. 

1.Soy menos sociable, salgo menos a la calle y más sedentaria. 

2.Me he vuelto más introvertida, aunque más reflexiva.

3. La sensación de incertidumbre y de falta de control con respecto al futuro.

D

1. He adquirido la conciencia real de la finitud. Todo se puede acabar en cualquier momento.

2. He aprendido a gestionar mejor mi tiempo. A detenerme y a valorar en qué quiero invertir mi tiempo y con quién.

3. Estoy aprendiendo a escuchar. 

1.La segunda ola tuvo un impacto anímico fuerte. 

2. A nivel laboral me bajó el rendimiento de trabajo. 


1.Pensé que al haber tanta gente en primera línea de pandemia, esto tocaría más la fibra sensible a la sociedad y su conciencia. Pero no ha sido así

2. El distanciamiento social entre adolescentes y adultos.

Tras esto, uno de los asistentes Diego Horschovski, nos mostró un poema que creó en la primera semana de confinamiento en la primera ola de la pandemia y un montaje que comentamos en la actividad.

1.¿Qué hemos aprendido?



2.No hemos aprendido nada. 

Tras esto analizamos la publicación en Instagram de la autora Estefanía Ruiz.


Dijeron que de esta saldríamos mejores,
pero no hemos aprendido nada.
Hemos estado un año encerrados,
pero no hemos aprendido nada.
Apelaron a la responsabilidad individual,
pero no hemos aprendido nada.
Salimos a aplaudir a los balcones,
pero no hemos aprendido nada.
Lloramos de impotencia,
pero no hemos aprendido nada.
Se colapsaron las UCIS,
pero no hemos aprendido nada.
Han quebrado miles de negocios,
pero no hemos aprendido nada.
Mucha gente se ha quedado sin trabajo,
pero no hemos aprendido nada.
Hay familias que llevan un año sin verse,
pero no hemos aprendido nada.
Muchas personas no sobrevivieron al virus,
pero no hemos entendido nada.
Teníamos todos los indicios para salir de esta situación mejores,
pero no hemos entendido nada.

Creemos que tenemos el deber de salir a la calle a celebrar que somos “libres”. Pero no se es libre cuando tu libertad atropella a la mía. Eso cantaban anoche aquí: “Libertad, libertad”. Pero la libertad es otra cosa. La libertad es responsabilidad, compasión y empatía. Pero parece que nos han quitado un año de vida a cambio de enfundarnos en el traje del egoísmo. Mi libertad por encima de la tuya. Parece que eso es lo que han entendido. Gente cantando, bailando, abrazándose, sin mascarilla, bien pegados, porque les han quitado un año de vida. Y supongo que a esos mismos se les ha olvidado que hay muchas personas a las que no le han quitado un año de vida, sino la vida entera. Pero claro, no hemos aprendido nada 💔💔 #basadoenhechosreales #finestadoalarma
https://www.instagram.com/p/COpU309grKG/

 



3. El Tag de la cuarentena


Por último abordamos el video de Fernando Puyó en su canal “Leyendo Historia de la Filosofía” que publicó en mayo de 2020 y que hace un repaso bastante extenso sobre las diferentes posturas tanto filosóficas como creativas y científicas de esta situación.

3.1. Introducción
00:00 - 1:27
3.2. Las ficciones, las noticias falsas, el pensamiento mágico, la indiferencia del universo y el racismo asiático
1:28 - 4:11
3.3. Recurrir a la filosofía para abordar la pandemia
4:12 - 8:23

-Pesimistas
-Giorgio Agamben: en La invención de una epidemia. Afirmaba que, si se tomaban en consideración las declaraciones de la CNR (Consejo Nacional de Investigación), según las cuales no sólo “no hay ninguna epidemia de SARS-CoV2 en Italia”, sino que de todos modos “la infección, según los datos epidemiológicos disponibles hoy en día sobre decenas de miles de casos, provoca síntomas leves/moderados (una especie de gripe) en el 80-90% de los casos”. En el 10-15% de los casos puede desarrollarse una neumonía, cuyo curso es, sin embargo, benigno en la mayoría de los casos. Se estima que sólo el 4% de los pacientes requieren hospitalización en cuidados intensivos”.

-John Gray: “Si la Unión Europea sobrevive, puede que se parezca al Sacro Imperio Romano en sus años finales, un fantasma que subsiste durante generaciones mientras el poder se ejerce en otro lugar (…). Dado que el centro político ha dejado de ser una fuerza de liderazgo, y con gran parte de la izquierda aferrada al fallido proyecto europeo, muchos Gobiernos estarán dominados por la extrema derecha”

-Byung-Chul: “China podrá vender ahora su Estado policial digital como un modelo de éxito contra la pandemia. China exhibirá la superioridad de su sistema aún con más orgullo. Y tras la pandemia, el capitalismo continuará aún con más pujanza. Y los turistas seguirán pisoteando el planeta”

-Optimistas

-Martha Nussbaum: “esta crisis está poniendo de relevancia la necesidad de promover la verdadera igualdad (…) y de poner el valor a las pequeñas cosas que no apreciábamos tanto de la vida cotidiana”

-Luigi Ferrajoli: “Los países de la UE van cada uno por su lado defendiendo una soberanía insensata”. Ferrajoli defiende una Constitución del planeta Tierra como única manera realista de afrontar los problemas que, como las pandemias o el cambio climático, desbordan las fronteras.

-Slavoj Žižek: “quizás otro virus ideológico, y mucho más beneficioso, se propagará y con suerte nos infectará: el virus de pensar en una sociedad alternativa, una sociedad más allá del estado-nación, una sociedad que se actualiza a sí misma en las formas de solidaridad y cooperación global”

Como el tiempo voló y nos quedamos con ganas de seguir abordando este tema, hemos decidido seguir con una pregunta relacionada que tiene que ver con este tema para el Café Filosófico Virtual del próximo mes de julio y último de la 2ª temporada.

 

Domingo, 4 de julio (hora española)

 ¿Qué puede aportar la filosofía a esta pandemia?

 

Referencias:

El tag de la cuarentena, Fernando Puyó
https://youtu.be/prfUJeCoFqQ

Todas las referencias y créditos en:

https://lostemasdefilosofia.wordpress.com/acerca-de/algunos-temas/el-tag-de-la-filosofia-del-confinamiento/

Instagram de Diego Horschovski

Estefanía Ruiz - @nosoytuestilo  

La filosofía no promete asegurar nada externo al hombre:[...] el objeto del arte de vivir es la propia vida de cada cual.
Epicteto